Mientras se consumían los últimos minutos de la decepcionante derrota por 4-1 ante Bélgica, el 6 de julio, que dejó a Estados Unidos fuera del Mundial, el comentarista de Fox John Strong lanzó un mensaje directo a una audiencia televisiva de 30 millones de estadounidenses.
"Si les gustó lo que vieron, apoyen a su equipo local", dijo Strong desde el Lumen Field de Seattle, colmado por 66.925 espectadores. La cifra superó por más del doble el promedio de 31.000 asistentes que registraron los Seattle Sounders en sus primeros seis partidos de la temporada de la Major League Soccer en ese mismo estadio. "Este no tiene por qué ser el último partido de fútbol que vean en los últimos cuatro años. Es un deporte hermoso", remarcó.
Muchas veces relegada a un segundo plano frente a las principales ligas de fútbol y a las grandes competencias del deporte profesional estadounidense, la MLS siempre consideró el Mundial de este verano, disputado en suelo estadounidense, como un punto de inflexión para iniciar una nueva etapa de expansión. Para eso, contó con la figura de Lionel Messi, la mayor estrella de la historia de la liga, quien finalmente no pudo llevar a la Argentina a conseguir su cuarta estrella. El miércoles, el Inter Miami de Messi retomará la temporada después del receso de siete semanas que la MLS estableció por el Mundial.
Los directivos de la liga confían en que el fuerte interés por el fútbol que despertó el Mundial dará frutos a largo plazo, tal como ocurrió con el Mundial de 1994, disputado también en Estados Unidos, que impulsó la creación de la MLS. Según trascendió, los 30 clubes invirtieron al menos US$ 500.000 en una campaña publicitaria que comenzó esta semana bajo el lema "Gracias, mundo, nosotros nos encargamos". Además, 22 equipos lanzaron promociones de "primer partido gratis" y regalan entradas para atraer a nuevos hinchas.
"El Mundial puede ayudar al conocimiento del deporte, y nuestra labor es luego convertir eso en hábitos cotidianos", afirmó Camilo Durana, director comercial de la MLS. "No creo que sea algo fácil de medir a corto plazo", señaló.
Lo que sí resultó fácil de seguir fue el crecimiento del valor de los equipos de la MLS. A principios de este año, Sporting Kansas City, que compite en uno de los mercados más pequeños del deporte profesional de Norteamérica, se vendió por unos US$ 700 millones. En la actualidad, las 30 franquicias de la liga alcanzan un valor promedio de US$ 731 millones, frente a los US$ 185 millones de hace una década. Además, la MLS cuenta con siete de los 30 clubes de fútbol más valiosos del mundo. Inter Miami, tasado en US$ 1.350 millones, supera a dos equipos de la NHL y se acerca al valor de algunas franquicias de la MLB.
Al mismo tiempo, algunos banqueros e inversores del sector consideran que el valor de la MLS aumentó demasiado rápido como para sostenerse en los fundamentos económicos de sus franquicias. Así como la selección estadounidense renueva cada cuatro años sus expectativas de llegar lejos en la Copa del Mundo, pero suele chocar contra un límite en los octavos de final, estos especialistas se preguntan si la liga quedará atrapada en una espera permanente antes de dar el próximo gran salto.
"Muchos de los estadounidenses con los que hablo no pueden permitirse el mercado doméstico debido a los números elevados que se manejan", afirmó Alexander Jarvis, fundador de Blackbridge Sports, una firma que asesora en fusiones y adquisiciones dentro del fútbol. "Creo que quienes ganaron mucho dinero en este negocio lo hicieron hace 10 o 20 años", agregó.
Uno de los factores que impulsaron el éxito de la MLS fue el mayor interés por la compra de equipos deportivos. Esa demanda elevó el valor promedio de las franquicias a US$ 7.100 millones en la NFL y a US$ 5.400 millones en la NBA. Como consecuencia, los inversores que no cuentan con el patrimonio necesario para ingresar en esas ligas buscaron alternativas más accesibles. Sin embargo, Forbes ya estima que cinco clubes de la MLS valen US$ 1.000 millones o más, por lo que la liga dejó de parecer la inversión conveniente de otros tiempos.
La cuestión no se limita a las cifras en términos absolutos. Los equipos deportivos suelen valuarse a partir de múltiplos de sus ingresos, y el valor promedio de la MLS, de US$ 731 millones, equivale a 8,9 veces los ingresos promedio estimados de la temporada anterior. Aunque la cifra se ubica por debajo del múltiplo promedio de la NBA, de 12,9 veces, y del de la NFL, de 10,7 veces, iguala al de la NHL, de 8,9 veces, y supera al de la MLB, de 7 veces. Esa diferencia refleja fuertes expectativas sobre el aumento futuro de los ingresos. También se trata de un registro excepcional dentro del fútbol masculino: queda por encima de grandes clubes europeos como el Manchester United de la Premier League, con 8,3 veces, y el Real Madrid de La Liga, con 7,5 veces, además de aventajar ampliamente a los múltiplos de clubes y competencias de menor tamaño.
"Si yo fuera inversor, creo que Europa es más interesante porque podés comprar algunos equipos por una o dos veces sus ingresos, algo que simplemente no podés hacer en Estados Unidos", afirmó Jarvis.
De todos modos, el negocio de la MLS mostró una evolución favorable, en especial en el Inter Miami, que casi cuadruplicó sus ingresos. El club pasó de una cifra estimada de US$ 56 millones en 2022, un año antes de la llegada de Messi, a unos US$ 200 millones durante la temporada pasada, el monto más alto de toda la liga.
"La gente asumía que Lionel Messi vendría acá para retirarse, pero hizo todo lo contrario", afirmó Durana, de la MLS, sobre el delantero argentino, quien en octubre extendió su contrato con el Inter Miami hasta la temporada 2028. "Compitió al más alto nivel. No le gusta ser sustituido. Se ve lo que hizo en el Mundial, y eso es fruto de varios años de preparación en la Major League Soccer", agregó.
La MLS reforzó aún más su plantel con la llegada de Son Heung-min al LAFC el año pasado, cuando incorporó al reconocido delantero surcoreano procedente del Tottenham Hotspur de la Premier League inglesa. A ese fichaje se sumaron los recientes arribos de Antoine Griezmann, quien dejó el Atlético de Madrid para incorporarse al Orlando City, y Robert Lewandowski, quien pasó del FC Barcelona al Chicago Fire. También circulan versiones de que Sporting KC, ahora en manos del multimillonario Peter Mallouk, intenta contratar al extremo egipcio Mohamed Salah, quien dejará el Liverpool. A su vez, la liga confía en que el próximo cambio de calendario facilitará la llegada de futbolistas procedentes de otras competencias y liberará el verano boreal para los torneos internacionales. A partir de la temporada 2027-28, la actividad ya no se disputará entre febrero y diciembre, sino entre julio y mayo, como sucede en gran parte del fútbol mundial.
"Messi es un jugador único en la vida, así que es difícil pensar en alguien semejante que pueda tener un impacto tan grande en la liga, pero creo que hay muy buenos jugadores que quieren seguir sus pasos", afirmó Bret Myers, profesor de negocios deportivos en Villanova y exconsultor de tres equipos de la MLS. "Una de nuestras ventajas es que la gente viene y disfruta de una calidad de vida difícil de igualar en otros lugares", señaló.
La MLS también se expandió en términos concretos: incorporó 12 equipos en los últimos 11 años, siete de los cuales figuran entre los diez clubes más valiosos de la liga. Entre ellos aparece San Diego FC, que pagó una cifra récord de US$ 500 millones para debutar el año pasado como la trigésima franquicia de la competencia. Además, los clubes construyeron nueve estadios exclusivos para fútbol desde 2018. El más reciente fue el Nu Stadium del Inter Miami, con capacidad para 26.700 espectadores, que abrió sus puertas esta primavera boreal. A su vez, New York City FC dejará el Yankee Stadium y se mudará a un nuevo estadio en Queens el próximo verano.
Los estadios modernos les permiten a los equipos de la MLS aprovechar fuentes de ingresos cada vez más importantes, como las ubicaciones premium. Junto con complejos de entrenamiento de primer nivel, estas construcciones marcan una clara diferencia frente al fútbol europeo, donde las instalaciones suelen tener varias décadas de antigüedad y muchas veces resultan difíciles de renovar o reemplazar por las normas locales de construcción y las trabas burocráticas.
La MLS cuenta con otras ventajas frente a las ligas extranjeras, en especial la ausencia de un sistema de descenso, que puede reducir de manera considerable los ingresos de cualquier club que pierde la categoría. Ese riesgo adicional suele contener el valor de los equipos europeos que salen a la venta.
Sin embargo, las franquicias de la MLS todavía quedan por detrás de sus pares europeas en materia de ingresos. Incluso clubes de mitad de tabla de la Premier League, como Everton y Fulham, superan los US$ 250 millones anuales, mientras que muchas instituciones de la liga estadounidense aún tienen dificultades para formar una base sólida de hinchas. La asistencia promedio rondó los 22.000 espectadores el año pasado y durante los primeros tres meses de esta temporada, por debajo del récord de 23.300 que se registró en 2024, la primera campaña completa de Messi en Estados Unidos. Incluso Atlanta United FC, líder de la competencia con un promedio de 37.600 personas esta temporada, apenas ocupa la mitad de las tribunas del Mercedes-Benz Stadium, con capacidad para 71.000 espectadores, donde también juega Atlanta Falcons, de la NFL.
La audiencia televisiva tampoco mejoró demasiado. A mitad de la temporada 2025, el comisionado Don Garber reveló que los partidos de la MLS en Apple TV registraban un promedio de 120.000 espectadores únicos, un 50% más que en 2024, aunque el modelo de "doble pago" limitaba su alcance, ya que los hinchas debían suscribirse tanto a Apple TV como al pack de la MLS. Durante toda la fase regular, con los encuentros emitidos por la televisión tradicional de Estados Unidos y Canadá, la liga alcanzó un promedio bruto de 3,7 millones de espectadores de partidos en vivo por semana. Este año, con el objetivo de llegar a una audiencia más amplia, la MLS incorporó todos los encuentros a la suscripción estándar de Apple TV. Aunque la liga no detalló las cifras de transmisión, el público total en vivo subió a 7,9 millones por semana, poco más de 500.000 por partido.
En otro cambio reciente, la MLS adelantó tres años y medio la fecha de finalización de su acuerdo con Apple TV, que ahora vencerá en 2029, una decisión que despertó dudas sobre el futuro. En una entrevista que concedió en abril al podcast The Main Event with Andrew Marchand, Garber afirmó que el modelo de suscripción directa al consumidor representa el futuro del consumo deportivo, pero reconoció que la MLS se anticipó demasiado cuando firmó con Apple, en 2022, un contrato por US$ 2.500 millones a diez años.
"Creo que la MLS admitiría que la alianza con Apple no cumplió con sus expectativas iniciales", afirmó un banquero de inversiones deportivas que trabajó en operaciones de la MLS y pidió mantener el anonimato para no perder clientes vinculados con la liga. "Existe una importante oportunidad con la renovación en 2029 para corregir eso y encauzar nuevamente a la liga", agregó.
Sin embargo, el valor de los derechos de transmisión aumentó en muchas de las principales ligas deportivas de Norteamérica, a diferencia de lo que ocurrió en varias competencias europeas, que debieron aceptar tarifas estancadas o incluso más bajas. Ante esta situación, numerosos analistas de medios se preguntan cuánto dinero podrán destinar las cadenas a torneos como la MLS mientras renegocian sus contratos con la NFL, la MLB y otras organizaciones deportivas.
"No creo que estemos listos para hablar de los próximos derechos de medios", afirmó Durana. "Actualmente estamos con Apple y estamos contentos", señaló.
Ante las dudas sobre las posibilidades de expansión, algunos inversores oportunistas consideran que podrían obtener un mayor rendimiento en otra liga de fútbol de Norteamérica. La Liga MX de México registra niveles de asistencia y audiencia televisiva similares a los de la MLS en Estados Unidos y, en muchos casos, sus clubes resultan más rentables. Según estimaciones de Forbes, 19 de los 30 equipos de la MLS registraron pérdidas operativas en 2025. El año pasado, un grupo encabezado por inversores estadounidenses compró el Querétaro FC por más de US$ 120 millones, mientras que el Atlas FC cambió de dueño en abril por unos US$ 250 millones, cerca de US$ 200 millones menos que el valor de los equipos más baratos de la MLS.
Uno de los clubes con dificultades financieras, Vancouver Whitecaps, que Forbes valuó recientemente en US$ 445 millones, permanece en venta desde 2024. En enero, el CEO del equipo, Axel Schuster, lamentó que "nadie está interesado en comprar ni siquiera el 1% de este club" bajo las condiciones actuales de Vancouver. En abril, un grupo encabezado por Grant Gustavson, hijo de la multimillonaria Tamara Gustavson, presentó una oferta para adquirir la franquicia y trasladarla a Las Vegas, aunque esa operación eliminaría un posible mercado de expansión para la MLS.
El multimillonario John Fisher también puso en venta a San Jose Earthquakes el verano boreal pasado, pero todavía no apareció un comprador para la franquicia, que Forbes valúa en US$ 550 millones. Quien adquiera el club probablemente deberá invertir una suma considerable en la remodelación o el reemplazo del PayPal Park de San José, un estadio con capacidad para 18.000 espectadores que carece de varias comodidades premium presentes en otros recintos similares.
La venta de ambos clubes será determinante para establecer el piso financiero de la liga. Cuanto más tiempo permanezcan en el mercado, más fuerza cobrará la idea de que el valor de las franquicias de la MLS alcanzó su techo.
*Este artículo fue publicado originalmente en Forbes.com.