Guaraní sólido: evolución del tipo de cambio en Paraguay y su fuerza frente a la región
En los últimos diez años, la evolución del tipo de cambio en Paraguay cuenta una historia de adaptabilidad y fortaleza frente a choques externos y presiones cambiarias globales. En enero de 2016, el dólar cotizaba en G. 5.724 por unidad; una década después, en enero de 2026, ese valor se ubicó en G. 6.450.
El recorrido interanual muestra cómo el guaraní ha navegado ciclos de apreciación y depreciación moderada, siempre marcados por la gestión macroeconómica del Banco Central del Paraguay (BCP).
Durante gran parte de la década, el tipo de cambio fluctuó cerca de los 7.000 Gs, alcanzando valores máximos en años como 2024 y 2025 antes de retornar a niveles más moderados a principios de 2026.

Por ejemplo, después de tocar G. 7.689 en enero de 2025, el guaraní se fortaleció para iniciar 2026 en G. 6.450, reflejando una tendencia de apreciación frente al dólar en el corto plazo.
Este comportamiento, más allá de cifras puntuales, subraya la resiliencia de la moneda local en un contexto internacional volátil.
Al mirar al resto de la región, el guaraní se ubica entre las monedas con mejor comportamiento al inicio de 2026. En términos de tipo de cambio contra el dólar y su apreciación reciente, Paraguay logró mantener el versus en G. 6.400, lo que refleja una apreciación del 14,7% en un año.
El peso de Uruguay también se apreció en el orden del 10%, al igual que el peso de Colombia y el chileno. El sol de Perú se logró un fortalecimiento del 9%, mientras que el real brasileño alcanzó el 7,6%, seguido del boliviano, con una apreciación del 2,7%, mientras que el peso argentino y el bolívar de Venezuela, siguieron cayendo.
Estos datos muestran que, aunque cada economía tenga dinámicas distintas, el guaraní se destaca por su estabilidad relativa dentro de un panorama latinoamericano complejo, donde varias monedas enfrentan presiones inflacionarias o volatilidad extrema.

La estabilidad —o la relativa calma en el tipo de cambio— no es casual. Responde a la combinación de una política monetaria prudente del BCP y al manejo de las variables macroeconómicas internas.
Durante 2025, el guaraní incluso experimentó etapas de apreciación frente al dólar, reforzando la percepción de confianza que inversionistas y agentes económicos tienen sobre la moneda local.
Este comportamiento del guaraní frente al dólar, y su posición frente a otras monedas de la región, refuerzan la narrativa de Paraguay como una economía con fundamentos sólidos, capaz de resistir turbulencias y mantener equilibrios en su mercado cambiario —una señal clara de estabilidad en tiempos de incertidumbre global.