Paul Fernández Editor de Contenidos
El Banco Mundial, de la mano de su Economista jefe para América Latina y el Caribe, William Maloney, realizó la presentación de su informe Panorama Económico para América Latina y el Caribe, donde expusieron las expectativas de crecimiento económico para la región.
Según el reporte, Paraguay se posicionaría como el segundo país de mayor crecimiento económico en toda América Latina y el Caribe, superado solo por Guyana, que alcanzaría una expansión del 16,3%. En el caso de la economía paraguaya, tendría un crecimiento del 4,4%.
A nuestro país le sigue Surinam con una proyección de crecimiento de 4%, mientras que Paraná crecería en torno al 3,9%. La lista sigue con Guatemala con posible crecimiento del 3,7%, además de Argentina que alcanzaría el 3,6%.
Costa Rica, República Dominicana, Honduras y Nicaragua completan el top 10 de países que más crecerán con tasas de 3,6%, 3,6%, 3,4% y 3,4%, respectivamente. Por otro lado, proyectan una caída de 1% para Jamaica y 3,2% para Bolivia.
Maloney aseguró que Paraguay tuvo un buen desempeño económico durante el 2025 con un crecimiento que alcanzó el 6%. Además resaltó la reducción de la pobreza, lo que sugiere una mejora significativa en la economía.
En ese sentido, aseguró que consolidar el crecimiento requiere de un país que siga aplicando sistemas y programas de mejora. Maloney recomendó a Paraguay mantener esa línea para que pueda seguir posicionándose como líder en crecimiento económico.
América Latina
El organismo señala que se proyecta que América Latina y el Caribe (ALC) crecerá un 2,1% en 2026, por debajo del 2,4% registrado en 2025. El crecimiento para 2027 se proyecta en un 2,4%.
Indicaron que las perspectivas moderadas reflejan un entorno macroeconómico desafiante, en el que los elevados costos de endeudamiento, la débil demanda externa y las presiones inflacionarias derivadas de la incertidumbre geopolítica frenan la inversión privada y la creación de empleo.
El informe sostiene que, con las políticas adecuadas, la región puede reorientarse y aprovechar sus recursos naturales, su potencial energético y su impulso reformador para crear empleos de calidad y fomentar un crecimiento más inclusivo y productivo.
"América Latina y el Caribe cuenta con los activos —y la capacidad de reforma— para lograr mucho más. La ambición central debe ser clara: crear empleos de calidad que impulsen el crecimiento y eleven la productividad", afirmó Susana Cordeiro Guerra, vicepresidenta del Banco Mundial para América Latina y el Caribe.