Paraguay volverá a ubicarse en el centro del mapa económico regional, según las últimas proyecciones del Fondo Monetario Internacional (FMI). El organismo señaló, en su último reporte, que el país registrará un crecimiento del 4,2% en 2026, consolidándose como la economía de mayor expansión en América del Sur.
El dato no es menor, teniendo en cuenta un escenario donde la región crece en promedio cerca del 2,3%, Paraguay prácticamente duplica ese ritmo y supera a economías de mayor tamaño y peso regional.
Detrás de Paraguay aparece Venezuela con un crecimiento del 4%, seguido por Argentina con 3,5%. Más atrás se ubican Perú (2,8%), Ecuador (2,5%) y Chile (2,4%).
El ranking lo completan Colombia con 2,3%, Brasil con 1,9% y Uruguay con 1,8%, mientras que Bolivia es el único país con proyección negativa, con una caída estimada del -3,3%.
“El FMI mejoró la proyección de crecimiento de Paraguay a 4,2%, ubicándolo por encima del promedio regional y como la economía que más crecerá en 2026”, detalla el informe presentado en Washington en el marco de las reuniones del organismo.
El desempeño paraguayo se explica por una combinación de factores que vienen sosteniendo la actividad en los últimos años: dinamismo en servicios, recuperación de sectores como la construcción y un entorno macroeconómico relativamente estable frente a sus vecinos.
Sin embargo, el contexto regional sigue condicionado por factores externos. El endurecimiento de las condiciones financieras internacionales, la volatilidad de los precios de materias primas y la desaceleración global siguen marcando el ritmo de América Latina, aunque con impactos desiguales entre países.
En ese escenario, Paraguay logra diferenciarse dado que no solo crece más, sino que lo hace en un momento donde las principales economías de la región muestran señales de desaceleración.
El desafío hacia adelante estará en sostener ese ritmo, mientras la proyección para 2027 ya anticipa una moderación hacia el 3,5%, lo que pone el foco en la necesidad de consolidar reformas, atraer inversión y mantener la estabilidad macroeconómica.