Paraguay seduce a inversores con su grado de inversión y fortalece su perfil económico
Aseguran que el nuevo estatus financiero del país ya se traduce en mayor interés de inversores y en un crecimiento sostenido de la inversión extranjera. Señalan que Paraguay se encamina a aumentar su inversión extranjera directa con un aumento del producto interno bruto.

El salto al Grado de Inversión no solo marcó un hito histórico para Paraguay, sino que comenzó a mostrar efectos concretos en el flujo de capitales y en la percepción internacional del país. En un contexto global competitivo, la estabilidad macroeconómica y la credibilidad institucional se transforman en activos clave para atraer inversiones de largo plazo.

En ese sentido, la reciente mejora en la calificación soberana —que posiciona al país dentro del grupo de economías confiables para invertir— responde a años de disciplina fiscal, crecimiento sostenido y fortalecimiento institucional. 

Con estas características, aseguran que Paraguay empieza a consolidarse como una plataforma productiva con alcance mundial. 

“Estamos viendo una respuesta rápida e inmediata de empresarios y desarrolladores de proyectos. Al escuchar lo que está pasando en Paraguay, ven una plataforma donde pueden producir para el mundo”, explicó Rodrigo Maluff, jefe del Gabinete Civil de la Presidencia.

Ese interés se refleja en los números según comentó Maluff dado que la inversión extranjera muestra una tendencia creciente en los últimos años, pasando de niveles cercanos a US$ 350 millones en 2023 a cifras que rondaron los US$ 950 millones en 2024, con expectativas aún más altas para el cierre de 2025.

“El mejor síntoma es ese: las visitas, las nuevas empresas que se están formando y los datos de inversión extranjera que crecen año a año”, sostuvo el secretario de Estado.

Rodrigo Maluff, Jefe del Gabinete Civil de la Presidencia

Un país con expertise

Pero el fenómeno no se limita al sector privado teniendo en cuenta que Paraguay también empieza a posicionarse como un referente regional en determinados sectores productivos, lo que abre nuevas oportunidades de cooperación internacional. Países de la región miran el modelo paraguayo no solo por su estabilidad, sino también por su capacidad de ejecución.

“Hoy Paraguay es visto como un partner que tiene capacidades desarrolladas. Nos buscan por nuestra experiencia en energía, en ganadería y en agricultura”, afirmó.

En ese sentido, el país empieza a construir una narrativa distinta: ya no solo como proveedor de materias primas, sino como generador de conocimiento y valor agregado. Maluff indicó que sectores emergentes como los créditos de carbono también aparecen como nuevas ventanas de posicionamiento global.

“El liderazgo en algunos sectores nos permite mostrar que Paraguay tiene mucho que ofrecer. Hay un interés real en replicar lo que estamos haciendo”, agregó.

Duplicar el tamaño de la economía

En paralelo, el Gobierno impulsa una estrategia de largo plazo orientada a duplicar el tamaño de la economía en la próxima década. El plan —basado en la diversificación productiva y exportadora— busca canalizar inversiones hacia sectores estratégicos y generar un efecto multiplicador en toda la economía.

“Estamos avanzando en la dinamización de sectores clave como energía e infraestructura, abriendo espacios al sector privado. El potencial de crecimiento todavía es enorme”, señaló Maluff.

La meta es ambiciosa, según reveló el secretario, puesto que buscan movilizar más de US$ 25.000 millones en inversiones hacia 2035, consolidando un modelo donde el sector privado tenga un rol protagónico.

“Queremos dejar las bases para que el sector privado venga a jugar a esta cancha. Una vez que eso se arraigue, se va a traducir en más inversión, más empleo y más crecimiento”, concluyó.