Paraguay crecerá por encima del promedio regional en el 2026, según proyecciones del BID
Mientras América Latina mantendría un crecimiento moderado de apenas 2,1% en 2026, Paraguay podría expandirse más del doble de ese ritmo, consolidándose como una de las economías más dinámicas de la región.

El último informe de perspectivas económicas del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) advierte que América Latina y el Caribe continuarán creciendo a un ritmo moderado en los próximos años. 

Según el organismo, la región registraría una expansión económica de 2,1% en 2026, una cifra considerada baja para cerrar las brechas de desarrollo frente a otras economías del mundo.

El informe señala que, si bien las economías latinoamericanas han mostrado cierta resiliencia frente a la volatilidad global, el crecimiento sigue limitado por factores estructurales como la baja productividad, la informalidad laboral y las restricciones fiscales que afectan la capacidad de inversión de los gobiernos.

En ese contexto regional de expansión moderada, Paraguay aparece como una de las economías con mejores perspectivas de crecimiento. De acuerdo con las proyecciones presentadas por el Banco Central del Paraguay (BCP), el país espera, para 2026, una expansión del 4,2%, muy por encima del promedio regional estimado por el BID.

El BCP también prevé que la inflación continúe convergiendo hacia el centro del rango meta del 3,5%, lo que reflejaría la estabilidad del esquema macroeconómico y la credibilidad del régimen de metas de inflación implementado por la autoridad monetaria.

La combinación de estabilidad macroeconómica, disciplina fiscal y dinamismo en sectores como el agro, la industria y los servicios ha permitido que Paraguay mantenga un desempeño económico superior al promedio regional en los últimos años. 

En un escenario internacional marcado por tasas de interés elevadas, desaceleración del comercio global y tensiones geopolíticas, el país continúa destacándose como una economía con mayor resiliencia y capacidad de crecimiento dentro de América Latina.

Para el BID, el principal desafío para la región en los próximos años será impulsar reformas que aumenten la productividad, mejoren la infraestructura y fortalezcan las instituciones, factores considerados clave para lograr un crecimiento más sostenido.

En ese escenario, economías con fundamentos macroeconómicos sólidos —como Paraguay— podrían posicionarse mejor para atraer inversiones y sostener su dinamismo económico en el mediano plazo.