La industria farmacéutica paraguaya cierra el año con resultados positivos y señales claras de consolidación. Así lo afirmó Gerardo García, Presidente de la Cámara de la Industria Farmacéutica del Paraguay (Cifarma) y de la Asociación Latinoamericana de Industrias Farmacéuticas (Alifar), destacando que el sector logró un crecimiento del 10% interanual, confirmando una tendencia ascendente en su participación dentro del mercado local.
Actualmente, el mercado farmacéutico paraguayo mueve alrededor de US$ 500 millones anuales, de los cuales la industria nacional ya concentra cerca del 60%, un porcentaje que continúa en expansión.
Este avance dijo García que no solo se refleja en volumen de ventas, sino también en una mayor presencia dentro del vademécum terapéutico, a partir de la habilitación de nuevos sectores productivos y líneas de medicamentos.
“Cada vez más la industria farmacéutica va ocupando mayor espacio desde el punto de vista del porcentaje de participación en el mercado local”, señaló.
Biotecnología, el eje estratégico del sector
Uno de los pilares del crecimiento reciente es la incorporación de la biotecnología como área clave dentro de la industria nacional. En los últimos años, varios laboratorios locales habilitaron sectores biotecnológicos, lo que permitió comenzar a producir en el país medicamentos de alto costo y tratamientos destinados a enfermedades raras o de baja prevalencia.
Este avance no solo fortalece la capacidad productiva local, sino que también reduce la dependencia de importaciones y mejora el acceso a terapias complejas dentro del sistema de salud.
Según García, la biotecnología se convirtió en una de las áreas de mayor dinamismo y proyección dentro del sector farmacéutico paraguayo.
Más de US$ 200 millones invertidos en la última década
El crecimiento del sector está directamente vinculado a un fuerte proceso de inversión y reinversión. En los últimos diez años, la industria farmacéutica local destinó más de US$ 200 millones a infraestructura, tecnología, habilitación de plantas y desarrollo de nuevos productos.
García subrayó que, si bien se trata de un sector rentable, la sostenibilidad depende de una alta tasa de reinversión.
“Si nosotros no reinvertimos por lo menos el 70% de nuestras utilidades para mantener lo que tenemos o para crear nuevos sectores, es imposible mantenernos en el mercado”, afirmó.
Este esfuerzo constante explica la expansión de capacidades productivas y el posicionamiento gradual de Paraguay como un actor relevante dentro de la industria farmacéutica regional.
Exportaciones y apertura al mercado africano
Mencionó también que el sector trabaja en la expansión de sus exportaciones. Actualmente, las ventas externas rondan los US$ 80 millones anuales, pero el objetivo es acelerar ese crecimiento en los próximos años.
Una de las oportunidades más relevantes en análisis es la apertura del mercado africano, que podría representar un salto significativo en volumen exportador.
La concreción de este objetivo, sin embargo, está estrechamente ligada al fortalecimiento institucional y al reconocimiento internacional de la autoridad sanitaria paraguaya, un factor considerado determinante para cerrar acuerdos y habilitar nuevos destinos.
En cuanto a las perspectivas de crecimiento, García estimó que, con las condiciones adecuadas, el sector podría lograr en 2026 un incremento adicional equivalente al 30% del crecimiento registrado este año. “Yo creo que es una cifra razonable, una cosa que podemos pretender”, concluyó.