Dólar débil y costos en guaraníes: la ecuación que alarma al empresariado, según Presidente del CIP
La fuerte caída del dólar abrió un debate que va más allá del beneficio inmediato para el sector importador. Iván Dumot, Presidente del Centro de Importadores del Paraguay (CIP), sostuvo que una reducción abrupta y fuera de pronóstico no resulta positiva para el país en su conjunto.
“Nosotros queremos ser responsables con la marcha de la economía, no podemos mirar solamente nuestro sector”, afirmó, marcando una postura que busca equilibrio entre competitividad y estabilidad macroeconómica.
Desde el CIP consideran que un dólar cercano a los G. 7.000 o G. 7.100 permitía recuperar competitividad sin afectar a otros sectores productivos. Sin embargo, un nivel en torno a los G. 6.500 comienza a generar distorsiones.
Dumot advirtió que esta situación impacta directamente en exportadores, empresas de maquila y negocios cuyos costos están mayoritariamente en guaraníes pero con precios atados al dólar, lo que puede provocar una caída significativa en sus ingresos.
Más que el valor puntual del tipo de cambio, el principal temor del empresariado es la falta de previsibilidad.
“Y sobre todo la impredecibilidad es el factor que asusta y que preocupa a cualquier empresario”, remarcó Dumot.
Los cambios bruscos obligan a rehacer proyecciones a pocos meses del cierre del año, dejando sin referencias clave a las empresas para planificar inversiones, precios y contratos.
Pese al contexto, el sector importador cerró un año positivo. En el primer semestre, el crecimiento fue cercano al 5%, afectado por un dólar elevado, problemas en la navegación de los ríos y altos costos de fletes desde Oriente.
En la segunda mitad del año, con un tipo de cambio más bajo y la normalización de esos factores, el crecimiento se aceleró hasta cerca del 10%, acompañado por una reducción de precios, mayor competitividad y un incremento del volumen de transacciones.

De cara a 2026, las proyecciones del sector estaban basadas en un dólar dentro del rango de G. 7.000 a G. 7.300, escenario que permitiría sostener el crecimiento. Sin embargo, el Presupuesto General de la Nación introduce nuevas dudas. La reducción de la inversión pública y los atrasos en los pagos del Estado ya generan tensiones de liquidez en empresas proveedoras.
A esto se suma un año electoral, que podría influir en las decisiones económicas. Desde el sector privado insisten en la necesidad de mantener separadas las variables económicas de las coyunturas políticas para preservar la estabilidad y el dinamismo del mercado.
El escenario de apreciación del guaraní también se reflejó en el Informe de Evolución del Índice de Precios del Productor (IPP) correspondiente a noviembre de 2025, elaborado por el Banco Central del Paraguay (BCP).
Según el reporte, la agrupación Productos importados registró una variación mensual de -0,4%, por debajo del -0,2% observado en el mismo mes de 2024.
En términos acumulados, los precios a noviembre de 2025 mostraron una caída de -3,4%, mientras que la variación interanual se ubicó en -3,2%, contrastando con el incremento de 1,7% registrado un año atrás.