Restauración patrimonial: Paraguay busca revitalizar ocho sitios históricos sin perder su identidad
Los edificios antiguos laten al ritmo de la historia y de las vidas que los habitaron. Ante la creciente revalorización del patrimonio nacional, la arquitecta Silvia Rey —hoy al frente de la restauración de espacios emblemáticos de Asunción y el resto del país en el programa Tekorenda— sostiene que el verdadero reto técnico es intervenir con criterio y sin la lógica de una remodelación.

Belén Cuevas Trinidad Editora de Forbes Women Paraguay

Cada edificio antiguo plantea la misma pregunta incómoda: qué conservar, qué transformar y qué se podría perder en caso de no tomar medidas cuanto antes. Por ende, restaurar patrimonio nunca es una tarea neutral, pero sí se convierte en una vocación cada vez más importante. A criterio de la arquitecta Silvia Rey, encargada de la coordinación del Eje 3 de Intervención del Programa Tekorenda de la Secretaría Nacional de Cultura, el desafío técnico de la restauración edilicia no se separa de las nociones sociales y culturales ligadas a cada edificio.

Arquitecta Silvia Rey. FOTO: GENTILEZA

Hoy existen 8 intervenciones en curso en distintos puntos de Paraguay, desde templos coloniales hasta antiguas estaciones de tren. El Templo San Buenaventura de Yaguarón, el Santuario Ñandejára Guasu de Piribebuy, La Recova y las estaciones ferroviarias de San Salvador, Areguá e Ybytymí forman parte de ese mapa.

Restauración patrimonial. FOTO: GENTILEZA SECRETARÍA NACIONAL DE CULTURA

A nivel Latinoamérica, la región enfrenta un desafío común, expresado en la Convención sobre la Protección del Patrimonio Mundial, adoptada por la UNESCO en 1972 y ratificada por Paraguay, reconoce que la protección patrimonial a escala nacional suele ser incompleta por la insuficiencia de recursos económicos, científicos y técnicos, una realidad que atraviesa a buena parte de los países latinoamericanos con bienes históricos en riesgo.

La restauración edilicia nace de ese mismo diagnóstico. Establecido por el Decreto N.º 2464/2024, el programa Tekorenda responde al deterioro acumulado en sitios que durante años quedaron sin intervención. "Este proyecto no se plantea solamente como un programa de obras, sino como una estrategia de salvaguarda del patrimonio cultural material, enmarcada en el desarrollo sostenible de las comunidades", señala la arquitecta Rey.

Restauración patrimonial. FOTO: GENTILEZA SECRETARÍA NACIONAL DE CULTURA

La elección de estos sitios respondió a cuatro criterios complementarios: urgencia de salvaguardia según el nivel de deterioro, relevancia histórico-cultural, capacidad de generar impacto social y comunitario, y también su ubicación en territorios priorizados por el Gobierno paraguayo. No se trató solo de edificios emblemáticos, sino de bienes capaces de activar procesos más amplios de apropiación local.

El programa persigue objetivos que van más allá del ladrillo y el revoque de cada fachada. Entre los impactos esperados figuran la educación para el desarrollo sostenible mediante planes con enfoque patrimonial, el turismo sostenible y el empleo decente en las economías creativas, y el fortalecimiento de capacidades institucionales bajo una gobernanza cultural más inclusiva y territorial.

Asunción y su emblemática “recova” sobre Colón

Según escritos del arquitecto e historiador Jorge Rubiani, las recovas eran galerías elevadas que uniformaban muchas casas y cuadras de Asunción, y cumplían a la vez una función práctica y social: protegían las paredes de adobe, permitían circular a cubierto de la lluvia o el sol, servían de espacio para tertulias familiares al atardecer e incluso podían usarse como dormitorio en las noches calurosas. 

En sus investigaciones, Rubiani también señala que buena parte de esas estructuras desapareció con el “enderezamiento” de las calles y las transformaciones urbanas posteriores, lo que fue borrando uno de los rasgos más característicos de la ciudad antigua.

La Recova. FOTO: GENTILEZA SECRETARÍA NACIONAL DE CULTURA

El edificio que hoy se conoce precisamente con el nombre de “La Recova” concentra uno de los procesos de restauración más sensibles, de cara al aniversario de Asunción. "El mayor desafío es lograr un equilibrio entre conservación patrimonial, funcionalidad contemporánea y continuidad de uso", plantea Rey sobre el corredor, donde ya avanzó la intervención del sector de la Prefectura Naval de Puertos y se prevé el traslado temporal de los locales de artesanía al Centro Cultural del Puerto.

El propósito no es dejar el edificio como nuevo, sino asegurar su permanencia en el tiempo. "El objetivo no es 'dejarlo como nuevo', sino conservar sus valores patrimoniales y garantizar su estabilidad y uso", subraya la arquitecta. Ante deterioros severos, el protocolo prioriza siempre conservar, consolidar o reintegrar el material original antes de reemplazarlo por uno moderno.

La Recova. FOTO: GENTILEZA SECRETARÍA NACIONAL DE CULTURA

La sostenibilidad del proyecto también se juega en lo social. "La sostenibilidad social del patrimonio es una condición sine qua non de toda puesta en valor que aspire a ser seria y perdurable", afirma Rey y concluye: “La intención es que cada obra no cierre con la entrega física del inmueble, sino que abra una etapa de gestión, cuidado y activación cultural”.