Alma Pérez Content Manager/Periodista
Antes de pisar Paraguay, Gloria Estefan ya sintió un vínculo especial con nuestro país "De niña, cantaba 'Recuerdos de Ypacaraí con mi guitarra'. Esa canción tenía algo mágico", recordó. Hoy, ese vínculo se materializa en uno de los proyectos más emotivos de su carrera: Basura, un musical de Broadway inspirado en la historia real de la Orquesta de Instrumentos Reciclados de Cateura.
"Cuando vi el documental Landfill Harmonic, quedé impresionada. El el espíritu de crear algo tan único y tan especial en un lugar tan con tantos retos"
El origen de un musical con alma paraguaya
Todo comenzó con una llamada inesperada. Gloria Estefan recibió el contacto de Michael Shulman, un productor estadounidense que había adquirido los derechos de vida de Favio Chávez, director de la Orquesta de Instrumentos Reciclados de Cateura.
Él no solo quería contar su historia, quería llevarla a Broadway y pidió a la artista que lo ayude a componer la música y la letra para este musical.
La propuesta llegó en 2019, y desde entonces, junto a su hija Emily, comenzaron un trabajo silencioso, profundo y comprometido: componer cada canción desde el respeto a la cultura paraguaya, su gente y su idioma.
"No quería hacer algo superficial. Me reuní con expertos en guaraní aquí en Miami, y aunque la orquesta no interpreta música folklórica tradicional, quisimos incorporar muchísimo todo lo de la cultura paraguaya ", explicó.
Durante tres años, madre e hija se sumergieron en un proceso creativo intenso. Las reuniones eran constantes, muchas por Zoom durante la pandemia. En paralelo, el equipo del musical -el dramaturgo Ken Cerniglia y el director Michael Greif- viajó a Cateura, donde convivieron por dos semanas con los integrantes de la orquesta y sus familias. "Queríamos que esta historia naciera de la verdad, aunque los personajes tengan nombres ficticios por respeto a su privacidad".
Pero el momento mágico llegó por sorpresa. Mientras el proyecto seguía avanzando en silencio, Gloria recibió un mensaje que parecía guiado por el destino. "Una señora llamada Kiara me escribió para decirme que los chicos de la orquesta venían a tocar a Estados Unidos y querían conocerme. ¡Yo llevaba dos años escribiendo sobre ellos sin que lo supieran!"
Gloria sintió que el universo le estaba dando una señal. "Le dije al productor: no podemos seguir en secreto. Tenemos que recibirlos, compartirles la música, recibir su bendición". Así fue como los jóvenes músicos de Cateura llegaron al estudio de Gloria Estefan en Miami. Escucharon las canciones compuestas para el musical, grabaron con ella, y sobre todo, compartieron emociones.
"Ya conocía sus historias, pero ese encuentro lo hizo todo más real. Me impresionó ver que, después de viajar por el mundo, siguen en su comunidad, ayudando, enseñando. No buscan escapar, sino elevar lo que tienen. Eso para mi es increíblemente impresionante".
Así nació Basura, una historia con alma paraguaya, contada con respeto y emoción desde uno de los escenarios más emblemáticos del mundo. "A través de la historia conozco la resiliencia que tienen en Paraguay, para mí es pura inspiración, necesitamos contar esta historia al mundo", concluyó Gloria.
Raíces: volver a cantar desde el corazón
En medio del proceso creativo del musical, surgió de forma inesperada un segundo proyecto que marcaría otro hito en la vida de Gloria Estefan: su álbum Raíces, un regreso a lo más íntimo de su identidad musical.
"No tenía planeado hacer un álbum", confesó. Estaba inmersa en la escritura del musical junto a su hija Emily cuando Emilio Estefan, su esposo y productor de toda la vida, irrumpió con una propuesta imposible de ignorar.
"Me mostró una canción que me hizo llorar. Me dijo: 'No puedo imaginar a nadie más cantándola que a vos'"
Esa emoción fue la chispa que encendió un nuevo camino. Lo que empezó como una sola canción se convirtió en un viaje sonoro profundamente personal. "Pasé un año entero absorbiendo las canciones. Emilio no me traía demos, me traía las canciones ya producidas. Nunca había vivido eso antes. Me permitió conocerlas profundamente antes de cantarlas".
Así nació Raíces, un disco tropical que celebra sus 50 años de carrera y que se siente como el cierre de un ciclo, pero también como una renovación. "Volví al idioma de mi corazón. A la música con la que crecí: Celia Cruz, la Orquesta Aragón, Cachao. Este álbum cierra un círculo musical en mi vida", expresó Gloria, con la emoción intacta de quien vuelve a casa.
Raíces es una celebración de su historia, de sus pasiones, y del privilegio de seguir cantando, cinco décadas después, con la misma autenticidad de siempre.