Belén Cuevas Trinidad Editora de Forbes Women Paraguay
Todo amante del café sabe que el vapor de una taza recién hecha es mucho más que moléculas aromáticas suspendidas en el aire: es la dosis de energía para arrancar el día o el respiro necesario en medio de una jornada pesada.
Por eso, cada año, el Asu Coffee Fest se convierte en un necesario respiro para quienes disfrutan de conocer y probar las distintas variedades de este néctar negro. En sus ocho ediciones anteriores, el evento reunió a más de 28.000 asistentes y se consolidó como una plataforma para la industria cafetera nacional, con oportunidades para productores, tostadores, baristas y emprendedores.
Este año, en su novena edición, la fiesta del café vuelve el sábado 25 y el domingo 26 de julio para reafirmar su lugar como el encuentro cafetero más importante del país. La cita será, una vez más, en el Centro de Convenciones Universitaria, el antiguo Hotel Casino Itá Enramada.
"Edición tras edición, logramos conectar a los principales referentes y apasionados del sector con un público increíble que crece sin parar. El festival se convirtió en ese punto de encuentro para descubrir nuevas marcas, aprender sobre café, vivir experiencias únicas, compartir con amigos o en familia, y acercarse a las tendencias que están transformando el rubro tanto acá como en el mundo", explicó Juanjo López, cocreador y director comercial del festival.
¿Cómo será la experiencia?
El café es una de las bebidas más comercializadas del mundo. Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), es el producto tropical más comercializado del planeta, y hasta 25 millones de hogares agrícolas concentran el 80% de su producción. Esa relevancia también se nota puertas adentro: en los últimos años la cultura cafetera creció en los barrios de Asunción, y eventos como el Asu Coffee Fest impulsaron ese movimiento.
Este año, el festival propone recorrer un ecosistema donde conviven productores, tostadores, cafeterías y emprendedores, en una edición que celebra la diversidad y la evolución de la cultura cafetera paraguaya. La agenda incluye catas guiadas, espacios de formación, exhibiciones y experiencias sensoriales, además de encuentros con referentes del sector, para conocer de cerca el recorrido de cada taza, desde el grano hasta los distintos métodos de preparación.
"Elegimos nuevamente la misma locación porque reúne las condiciones que a nuestro público le gustan: tiene espacios al aire libre con una hermosa vista, gran superficie para albergar a miles de amantes del café y una arquitectura que dialoga con el espíritu creativo del evento", explicó Laura Doldán, cocreadora y directora de comunicación y producción del festival.
También habrá competencias que pondrán a prueba la técnica y la creatividad de los baristas, junto a propuestas interactivas para explorar aromas y sabores. Se suman experiencias de bienestar, una selección gastronómica cuidada, activaciones de marcas y una programación artística.
Las entradas ya están a la venta para todo público. El ticket general cuesta G. 155.000 y el ticket Hydrate, con una taza de la marca a elección, tiene un valor de G. 295.000. Los menores de 3 años ingresan gratis, y los niños de entre 3 y 11 años pagan G. 60.000, entrada que solo podrá adquirirse en puerta durante ambas jornadas del festival.