La cultura vinícola ya se encuentra prácticamente consolidada en tierra guaraní, pasando no solo desde una sofisticación en el paladar paraguayo, sino también en una diversificación del mercado. Las líneas de VIK en el país, distribuidas por Caminos del Vino, constituyen una muestra clara de la apuesta por estándares cada vez más altos, en este caso directamente de los viñedos de Chile.
Jaime Lamoliatte, Director Comercial de Viña VIK, visitó el país para conocer más sobre el mercado nacional, al cual catalogó como uno en expansión, con la combinación estratégica entre oferta de vinos y gastronomía de alta gama. A esto se sumaría una contribución estratégica para el sector, con la creación del primer club vinícola nacional: "El Cántaro", a través de Caminos del Vino.
"En el club se encuentran casi 200 miembros y lo observo como algo fabuloso para todo ese sector que quiere seguir conociendo más sobre el vino. Hay una cultura y los pobladores van viajando constantemente para traer a su país el conocimiento en torno al champagne de Argentina, de Chile, etc., sofisticando incluso más su paladar", destacó el profesional.

VIK en Paraguay
La historia de Viña VIK se remonta en 2006, con Alexander VIK y su esposa Carrie; él, de origen noruego pero raíces uruguayas por parte de su madre, mantiene un vínculo con Sudamérica, por lo cual decide instalarse en la región para desarrollar hoteles de lujo en Uruguay. Posteriormente, replica esa idea en Chile, a lo cual suma un proyecto extra: un viñedo.
El terroir ideal lo encontraron en Valle de Millahue, donde se analizó los suelos y se plantaron las viñas por 7.000 a 10.000 hectáreas, lo cual resultó totalmente novedoso para Chile, cuando anteriormente se plantaban cerca de 5.000. Luego se construyeron la bodega y el hotel, para complementar en un solo predio una experiencia inmersiva en torno a la cultura del vino.
"Partimos haciendo el vino VIK, el más top e ícono para nosotros, el cual fue la cosecha de 2010. Esto marcó un diferencial porque empezamos con el producto más premium, luego decidimos crear el vino Milla Cala y después pasamos a la línea La Piu Belle, donde tenemos el rosé, el tinto y el champagne de Francia", detalló.

El impacto de Viña VIK
En la viña trabajan aproximadamente 150 personas, en el hotel unas 80 personas, y si bien se trata de dos empresas separadas, la complementariedad es esencial para ofrecer diversos espacios donde el vino es apreciado como una expresión artística. Así, por año, el sitio recibe alrededor de 10.000 visitantes.
Lamoliatte remarcó que a nivel regional se ha logrado instalar embajadores de los diferentes vinos producidos en Viña VIK, donde Paraguay cumple un rol fundamental no solo por la cantidad de turistas que van a interiorizarse de la experiencia VIK, sino también por la alta distribución materializada en tierra guaraní.
Actualmente, en el país se comercializan todos los vinos de Viña VIK. El principal y más premium es el VIK, el cual cuenta con una puntuación perfecta de 100 puntos (para la cosecha 2021) brindada por James Suckling, uno de los críticos más importantes del mundo. Además, se encuentra La Piu Belle, donde el tinto es el más vendido en el país, aparte de la Milla Cala, también con mucho éxito en el mercado.

Aspectos diferenciales en Viña VIK
Cada detalle en Viña VIK está estratégicamente trabajado y enfocado en la preservación de la calidad y la priorización en torno a un producto premium. Por ejemplo, en las bodegas las uvas se transportan bajo un sistema de gravedad en cada uno de los niveles desplegados; en uno de ellos se recepcionan las uvas, en otro se fermentan los vinos y en un tercer nivel se encuentran las barricas.
El vino es tratado como un niño pequeño, al cual se lo cuida, se lo educa, y la recolección de las uvas también pasan por diversos tipos de cosecha para apuntar así a un producto único. Por ejemplo, en el viñedo se desarrolla una cosecha nocturna, entre las 04:00 y las 05:00 horas, aprovechando que el grano aún se encuentra frío, para preservar más los aromas y sabores, a diferencia de una cosecha al mediodía.

"Mi vino preferido es el VIK, no solo porque es nuestro ícono, sino porque es perfecto. Es un blend de Cabernet Sauvignon y Cabernet Franc, tiene 25 meses en barrica, siendo un vino muy elegante y complejo, para destacarse como la obra maestra", resaltó Lamoliatte.
Programas de Viña VIK
Desde Viña VIK han diseñado diversos programas para la preparación específica de cada uno de sus vinos, entre ellos se encuentra su estrella, el Barroir, único en el mundo porque consiste en traer la madera de Francia para hacer sus barricas y tostarlas con roble chileno de su propio terroir adquirido de su bosque de robles nativos.

Los árboles no son talados, la madera utilizada pertenece exclusivamente a árboles caídos, con lo cual mantienen su compromiso con la sustentabilidad y el medioambiente. Por otra parte, también trabajan su programa Ánforas, en el vino La Piu Belle, por ejemplo; este consiste en colocar el vino en crianza en vasijas de arcilla.
Esas vasijas o ánforas se fabrican con arcilla del campo de Viña VIK, con lo cual se busca remontar el proceso a la época de los romanos. Esos cántaros son trasladados a la montaña, donde son enterrados hasta la mitad, para que evolucionen por seis meses en un ambiente natural y se brinda un componente místico, casi filosófico en torno a la preparación del vino.

Por último se encuentra el programa Fleur, consistente en cosechar flores para traer a la bodega levaduras nativas y fermentar con distintas cepas de levadura, las cuales son necesarias para transformar el azúcar en alcohol.
"Sobre VIK, ahora estamos en una etapa más madura. Llevamos 20 años de historia, 12 años de comercialización, estamos en 66 países, pero queremos llegar a 80, y el año pasado fuimos reconocidos como el segundo mejor viñedo en el mundo, en el ranking World's Best Vineyards, siendo tan jóvenes; tenemos la capacidad para seguir creciendo y apuntamos a eso", remarcó.