Altitude Solutions nace en 2017 con la visión clara de instalar en Bolivia y la región sudamericana un estándar de excelencia comparable al de las mejores firmas de consultoría del mundo. Así lo describió el cofundador de la empresa, Adrián Campero, quien detalló cómo, junto a sus otros tres socios, sentaron las bases de la firma apoyados en una formación académica y científica de primer nivel, adquirida en universidades como Harvard, MIT, EPFL y Tufts, de las cuales fueron graduados.
¿Cómo describiría el enfoque de la empresa?
Desde el inicio, estuvimos convencidos de que el futuro de la gestión empresarial no pasa por las fórmulas tradicionales de consultoría, sino por el uso estratégico de los datos. Identificamos que el verdadero valor de la analítica no radica únicamente en el despliegue de tecnología, sino en su capacidad para transformar la forma en que las organizaciones comprenden y gestionan su negocio.
En ese camino, Altitude asume un rol clave como eslabón entre los equipos de TI y las áreas de negocio, alineando el potencial técnico con los objetivos estratégicos de cada cliente. Para lograrlo, nos apoyamos en tres pilares fundamentales: excelencia técnica, comprensión profunda del negocio y obsesión por los resultados.

Cada proyecto es una oportunidad para que nuestros clientes accedan a herramientas más potentes y evolucionen en su forma de tomar decisiones. Nuestra meta es que siempre estén un paso adelante, respaldados por datos confiables y soluciones robustas que generen ventajas competitivas sostenibles.
¿Cómo logran que sus soluciones técnicas generen impacto real en las decisiones estratégicas de sus clientes?
Lo primero es tener absoluta claridad sobre el problema que se quiere resolver. Antes de hablar de inteligencia artificial o modelos predictivos, nos aseguramos de entender el contexto del cliente y sus objetivos concretos: ¿quiere vender más?, ¿optimizar un proceso?, ¿o simplemente profesionalizar su área de datos? Esa claridad guía nuestras decisiones técnicas.
Diseñamos soluciones que combinan arquitectura de datos, análisis riguroso y visualización efectiva, aplicando mejores prácticas que aseguran la usabilidad y el impacto. Nuestro equipo aporta know-how tecnológico específico y experiencia en múltiples industrias, lo que nos permite conectar lo técnico con el negocio.

¿Podría contarnos sobre algún proyecto concreto que haya sido representativo del tipo de impacto que Altitude busca generar en las organizaciones?
Uno de los proyectos mas representativos fue el diseño e implementación de una estrategia de Route To Market (RTM) para una empresa distribuidora con más de 500 vendedores y presencia en 20.000 puntos de venta. Partimos de una reclasificación de clientes utilizando modelos de clustering multivariable para entender mejor sus comportamientos y potencial.
A partir de esa segmentación, definimos portafolios ideales por tipo de cliente, rediseñamos políticas de visita comercial y trazamos rutas óptimas para cada vendedor. Pero no nos quedamos en el diseño: acompañamos todo el proceso de adopción, brindando herramientas para hacer seguimiento diario a la ejecución y apoyando en el cambio de hábitos.
¿El resultado? Incremento del 12% en ventas, aumento del 20% en margen bruto, y una fidelización notable de clientes gracias a una atención más estratégica. Para nosotros, ese es el estándar de impacto: cuando la analítica no solo describe, sino transforma el negocio y sus resultados.

¿Cuáles son sus planes de expansión y a qué mercados están apostando con más fuerza?
Comenzamos en Bolivia, donde construimos una sólida reputación por la calidad de nuestro trabajo. Con el tiempo, esa reputación nos abrió puertas en otros mercados. Hoy trabajamos con clientes en Paraguay, Perú, Panamá, República Dominicana y Estados Unidos.
Nuestra expansión responde a una demanda regional por servicios de data analytics de alto nivel, y a la capacidad de nuestro equipo para competir en cualquier mercado. Apostamos con especial fuerza por Paraguay.
Creemos que el país vive un momento clave de crecimiento y apertura a soluciones tecnológicas de alto nivel, y vemos una oportunidad clara de aportar valor con nuestra experiencia. Atendemos industrias como banca, retail, logística y consumo masivo, entre otras, y estamos convencidos de que Paraguay será uno de nuestros mercados importantes en los próximos años.
¿Qué tan receptivos están los empresarios de la región a adoptar una cultura data-driven?
La necesidad de usar datos para tomar decisiones es clara desde hace años, pero la adopción ha sido desigual. Hoy vemos mayor receptividad, especialmente en empresas que buscan profesionalizar su gestión o escalar operaciones. Aún así, persisten dos barreras comunes.
La primera es la falta de capital humano capacitado. Muchas organizaciones no cuentan con perfiles técnicos en ciencia de datos, y ahí es donde Altitude complementa con equipos especializados. La segunda es cultural: en empresas familiares o tradicionales, cuesta reemplazar la intuición o el "olfato" por decisiones basadas en evidencia; nuestro rol es acompañar ese cambio, mostrar resultados tempranos y generar confianza en el proceso.
Desde Altitude Solutions, ¿qué proyectan en un futuro en términos de construcciones resolutivas o impactos?
Imaginamos un futuro donde las decisiones importantes ya no dependan de intuiciones o reportes parciales, sino de datos confiables, accesibles y accionables. Un futuro donde el tiempo de las personas se use en pensar y ejecutar, no en recopilar o limpiar información.
Queremos ayudar a construir organizaciones donde la analítica esté integrada en el ADN operativo, y donde cada área tenga las herramientas para tomar decisiones con autonomía y precisión. Para eso, seguimos perfeccionando soluciones que automaticen tareas repetitivas, estandaricen procesos y faciliten el acceso a insights de calidad.