El arte siempre formó parte de su vida, incluso señala que desde pequeña es "su mundo natural". Su área de trabajo y reflexión es el contemporáneo, tanto desde la investigación sobre la producción artística, la curaduría y el coleccionismo.
Durante muchos años, Adriana Almada fue Vicepresidenta de la Asociación Internacional de Críticos de Arte (AICA) con sede en París, Francia; Presidenta de la sección nacional, AICA Paraguay, también presidió el Comité Internacional de Premios de AICA e integró los comités de Congresos y Publicaciones.
Actualmente, es directora artística de la Colección Mendonca de Arte Contemporáneo y Curadora General del proyecto de Pinta Sud Asu (Global Pinta). Su visión y trayectoria no solo le han permitido desarrollarse en su área, sino también en ganar condecoraciones como la insignia de Caballera de la Orden de las Artes y Letras otorgada por el Gobierno de Francia en el 2024.

El arte paraguayo
Almada describe el arte como un mecanismo humano para hacer preguntas que no se pueden responder fácilmente. "Creo que el arte siempre encuentra maneras de hacer, maneras de decir y que, incluso, cuando las limitaciones son mayores, su capacidad expresiva se refuerza, se intensifica, se acentúa", afirma.
La curadora recuerda que, en 1984, cuando llegó a nuestro país, la escena artística se sentía "tranquila", "me sorprendió, sentí como una especie de quietud en todo el ambiente, pero una quietud engañosa porque dentro había mucha perturbación, y sucedían muchas cosas que de repente, desde una mirada superficial, no se podía percibir", agrega.
También menciona que, si bien el arte paraguayo estaba planteando cuestiones concretas frente a la situación política del país, habían propuestas que trabajaban lo humano, lo lúdico y las cuestiones de género. "Me llamó mucho la atención que todo sucedía puertas adentro. Era época de dictadura, las reuniones al aire libre no eran frecuentes, se realizaban en las casas particulares y era muy intenso, muy rico", rememora Almada.
En la actualidad el arte ha evolucionado con las autopistas digitales y la curadora señala que la innovación llegó acompañada de grandes oportunidades para los artistas; sostiene que no hay desventaja en este proceso, sino cambios de paradigmas, modos de proceder, mirar y decir, propios de un mundo cambiante, algo que para ella resulta fascinante.
Sobre la escena artística global, todo lo que se produce en Paraguay aún no es reconocido mundialmente y para revertir esto, la especialista afirma que es necesario un cambio en la forma de consumir arte. "El que compra arte, debe hacerlo informándose de lo que se está produciendo en la escena", expresó.

Sobre Fernando Grillon
Fernando Grillon es un artista paraguayo autodidacta; desde muy joven se volcó a la pintura de óleo y también estudió y realizó grabado en metal. Almada lo describe como una personalidad realmente importante en la escena del arte moderno y contemporáneo.
El artista participó en Bienales de arte, como el Bianco e Nero en Lugano, Suiza; la I Bienal de Quito, Ecuador y "Pintura Contemporánea del Paraguay", Galería Zegri en Nueva York, Estados Unidos.
"Se caracteriza por una obra ciertamente enigmática que ha tenido un tránsito entre una abstracción informalista y un surrealismo que genera preguntas. Sus obras no han circulado ampliamente en el mercado y, en gran medida, está en colección", finaliza la crítica de arte.