CONMEBOL vuelve realidad un sueño: Paraguay sede del partido inaugural del Mundial 2030
En una de las decisiones más importantes en la historia del fútbol, el Mundial 2030 marcará un logro al regresar a su lugar de origen, Sudamérica, en el centenario de la primera edición. Alejandro Domínguez, presidente de la CONMEBOL, lideró esta iniciativa con determinación y visión, logrando que el sueño se convierta en realidad.
"Se trata de un logro histórico, sin ninguna duda", aseguró Domínguez.
Este suceso según él es un reconocimiento no solo a la rica historia del fútbol sudamericano, ya que acá se realizó la primera Copa del Mundo, sino también a su presente.
"Nuestro continente es protagonista destacado en este deporte, el más importante a nivel global. Lo es a través de sus atletas, de sus técnicos, de sus dirigentes y de sus apasionados hinchas", agregó.
El dirigente destacó que Sudamérica no solo ofrece pasión y talento, sino también una historia única. Y dijo que, en otros lugares puede haber lujos y tecnología deslumbrante, "pero nadie en el mundo puede decir como nosotros, aquí comenzó la historia grande del deporte rey", reconoció.

Uno de los aspectos más importantes del Mundial 2030 es que Paraguay será sede de un partido inaugural por primera vez, compartiendo esta distinción con Uruguay y Argentina. Para Domínguez, esto representa mucho más que un evento deportivo. "En 2014 propuse que Paraguay sea sede del Mundial, y hoy ese sueño se hace realidad. Paraguay tiene que soñar en grande; tiene el talento y la inteligencia para lograrlo", afirmó.
"Uruguay, Argentina y Paraguay estamos listos para asumir la responsabilidad de ser sede de la celebración de los 100 años, donde todo comenzó", dijo.
Domínguez también agradeció a los países europeos y africanos involucrados en la candidatura por su apertura y disposición para concretar este proyecto.
La postulación conjunta busca resaltar la importancia histórica del fútbol en Sudamérica y su capacidad para trascender fronteras. "El fútbol se vive con muchísima pasión en Sudamérica, y estamos listos para hacerlo realidad".
Además resaltó el impacto que tendrá para el país y no solo en términos de inversión, sino sobre todo en lo que concierne a la autoestima de los paraguayos y paraguayas. Y para Domínguez, logros como estos llenan de buena energía y hacen mirar con esperanza el futuro.
Domínguez explicó la relevancia de la candidatura conjunta presentada por Uruguay, Argentina y Paraguay, en colaboración con España, Portugal y Marruecos, para conmemorar los 100 años del Mundial.
"Hoy no estamos presidiendo la sede de un Mundial más; estamos decidiendo la sede del centenario del Mundial", señaló.
La propuesta busca unir tres continentes en torno a la pasión por el fútbol, destacando la importancia del trabajo en equipo. Y el presidente expresó que esta es una fecha histórica para demostrar que podemos trabajar juntos, "uniendo tres continentes detrás de la pelota".
El presidente también reconoció el legado que dejará este Mundial para la región. "La concreción de este sueño", dijo y se traducirá en mejor infraestructura deportiva y en la aplicación de tecnología al deporte, "todo lo cual será aprovechado por las generaciones de atletas actuales y futuras", explicó.
Aunque la Copa del Mundo es un torneo organizado por la FIFA, el presidente de la CONMEBOL recalcó el papel proactivo de la organización en la candidatura.
"Desde el minuto uno estuvimos comprometidos con esta candidatura. La transformamos en nuestra bandera, porque éramos conscientes de la importancia histórica de albergar una Copa del Mundo", detalló.
El camino hacia el Mundial 2030 es el resultado de una visión y un trabajo constante. "Tuvimos un sueño, creímos en grande y ahora es una realidad", expresó. Y este logro no solo celebra el centenario de la Copa Mundial, sino también refuerza la narrativa de unidad y pasión que, según él, caracteriza al fútbol sudamericano.
Con tres partidos inaugurales en los estadios Centenario (Uruguay), Monumental (Argentina) y ODD (Paraguay), el Mundial 2030 promete ser una celebración sin precedentes. O como lo definió Domínguez: "El fútbol nos une".