Paul Fernández Editor de Contenidos
El biogás es una energía renovable que se obtiene de residuos orgánicos y se utiliza para producir electricidad, calor o biocombustible. Teniendo esto en cuenta, Paraguay tiene una gran oportunidad en su producción, dado el perfil que posee como gran productor agropecuario.
Al referirse a material orgánico, es importante aclarar que se trata específicamente de los desechos agrícolas, es decir, estiércol y demás residuos sobrantes de la agricultura: materia prima utilizada para su producción.
Massimiliano Corsi, presidente de la Cámara de Biocombustibles y Energías Renovables (Biocap), indicó que el biogás tiene un poder calórico similar al del gas natural y que puede transformarse en energía limpia y útil.
Sobre el punto, mencionó que el impacto que tiene en la reducción de emisiones es sumamente importante, dado que genera energía eléctrica o térmica, de forma renovable.
El biogás se produce mediante un proceso de digestión anaeróbica (en ausencia de oxígeno) de la materia orgánica. Este proceso se lleva a cabo en un biodigestor, que no es otra cosa que un contenedor cerrado donde se deposita dicha materia orgánica.
Si bien se demostró que Paraguay cuenta con dos centrales hidroeléctricas de gran relevancia, Itaipú y Yacyretá, existe conciencia de que, dentro de unos cinco años, el excedente energético podría agotarse, lo que generará la necesidad de apostar por nuevas fuentes.
"Tenemos que comenzar ya a buscar alternativas para diversificar la matriz energética. Una de estas alternativas, porque vamos a tener que adoptar más tipos de energía renovable, es también el biogás", sostuvo.
Recalcó que el potencial de Paraguay para la producción de biogás es sumamente importante debido al desarrollo del sector ganadero y agrícola. Comentó que se pueden aprovechar tanto los desechos ganaderos como los efluentes de los frigoríficos y los subproductos agrícolas.
"Paraguay podría generar biogás suficiente para cubrir parte del consumo térmico industrial, reemplazando también el GLP (gas licuado de petróleo) que actualmente importamos", agregó Corsi.
El titular del gremio indicó que, además de tratarse de una cuestión ambiental —por la reutilización de desechos— y social —por la solución energética que representa—, el biogás se posiciona como una opción viable para descentralizar la producción de energía y generar empleos de calidad en el país.
Además, acotó que impulsa la industria, mejora la eficiencia agropecuaria y sustituye la importación de energía.
Una regulación necesaria
Corsi mencionó que, si bien existe este importante potencial, el problema radica en que no hay una agenda sólida en el país que incluya la producción de biogás como parte de la diversificación de la matriz energética.
Explicó que, aunque ya existe producción, la escala es bastante pequeña y solo se realiza en el sector privado para usos industriales.
"Falta una ley de biogás, como tienen otros países, como Brasil. Y falta también financiamiento verde, un esquema que pueda medir el carbono para el ahorro de emisiones. Nosotros no tenemos eso", aseguró.
El titular de Biocap indicó que el biogás podría ser una nueva revolución energética en Paraguay; sin embargo, es necesario generar las condiciones. Comentó que probablemente se deberían ajustar los marcos regulatorios para favorecer este tipo de inversiones.
"Materia prima tenemos abundante. Esta materia prima es desecho, y este desecho lo podemos transformar en energía, como hacemos también con los biocombustibles", concluyó.