Método, talento y tecnología: la receta para escalar negocios
El empresario tecnológico Sergio Grinbaum explicó por qué vender más no siempre significa crecer. Su método combina estrategia permanente, talento y tecnología para lograr una escalabilidad real y sostenible.

Para Sergio Grinbaum, empresario tecnológico y considerado pionero del comercio electrónico "crecer no es vender más, crecer es escalar". El empresario mencionó que aumentar ventas o abrir más locales no significa necesariamente un verdadero crecimiento sostenible. 

Su enfoque consiste en crear un "always on", una estrategia permanente que permita anticipar y diseñar el futuro de la compañía.

Desde su perspectiva, el éxito no se mide por la cantidad de clientes ni por la ampliación de instalaciones, sino por la capacidad de pensar en paralelo cómo escalar los procesos, productos y servicios.

"Yo ya estoy pensando en el 2026 cómo va a ser mi negocio, independientemente de que esté trabajando sobre lo que hago todos los días", explicó.

Su fórmula de escalabilidad

Grinbaum explicó que escalar significa unir dos elementos el talento y la tecnología. Sin uno de ellos, dice, no es posible sostener el crecimiento.

Para lograrlo, reconoció la importancia de cultivar talento dentro y fuera de una organización, atraer profesionales motivados y construir una marca empleadora atractiva. 

También propone apoyarse en herramientas tecnológicas para encontrar y relacionarse con ese talento. El objetivo es crear un "semillero" que combine capacidades humanas y tecnológicas, en lugar de dejar que cada área funcione aislada.

 

El empresario remarcó que el talento no se limita al interior de la compañía, sino que hay que  rodearse de un ecosistema más amplio de socios, partners y aliados para multiplicar capacidades.

Además, Grinbaum sostuvo que vivir en "modo aprendizaje" es una de las piedras angulares de su gestión: absorber conocimiento, evitar la soberbia y conectarse con la realidad para innovar. 

Este enfoque, sumado a una actitud de gratitud hacia la industria y la autonomía para que cada miembro pueda decidir con criterio es, afirmó, la base para no quedar rezagado frente a los cambios.

El "chef" del crecimiento

Para Grinbaum, liderar este proceso implica comportarse como un chef que mide ingredientes y ajusta tiempos. Se necesita un roadmap claro que establezca qué hará la compañía trimestre a trimestre, reduciendo la ansiedad y orquestando cada paso con precisión.

En este esquema, la estrategia es el plato de entrada, el talento y la cultura son el primer plato, y la ejecución es el plato principal. Así, el líder puede, explicó, "hackear" el crecimiento con método y consistencia.

"Hackear el crecimiento no es magia, no viene solo. Nadie te lo regala; tenes que tener algún método, algo que te lleve a poder hacerlo", concluyó.