Macarena Duarte Periodista
Recientemente se ha marcado un hito para el sector equino nacional, al concretarse la primera exportación de un ejemplar en pie de Cuarto de Milla a los Estados Unidos. Desde la Asociación Paraguaya de Cuarto de Milla (APCM) manifestaron que el hecho significa un importante paso para el sector ecuestre nacional, dando la apertura a que la genética desarrollada en el país alcance nuevos niveles.
El animal exportado se trató de una yegua de tres años de edad, trasladada por vía aérea hasta el estado de Texas, donde ingresó al establecimiento Finkenbinder Ranch, en la ciudad de Collinsville. La exportación tiene el doble propósito de destinar al ejemplar para la participación en competencias y para el posterior uso reproductivo.
No obstante, para entender el hito que representa para la genética equina nacional, resulta necesario remontarse a la historia del Cuarto de Milla en Paraguay. La raza lleva más de medio siglo construyéndose sobre una base genética importada directamente desde Estados Unidos.
El desarrollo del Cuarto de Milla
Los primeros ejemplares de Cuarto de Milla llegaron hace unos 45 o 50 años y marcaron el inicio de una evolución que nunca se detuvo. Diego Ruíz Zubizarreta, Presidente de la APCM puntualizó que desde aquellos "caballos de fundación", rústicos y versátiles, los criadores paraguayos fueron incorporando nuevas líneas especializadas.
Primero se observaron las de carrera, reconocidas por su explosividad en los 400 metros, y luego se impulsaron las de conformación, que respondían al auge de las exposiciones y la búsqueda de mejor morfología. Más tarde llegó el boom de las líneas de trabajo, caballos dóciles, manejables y con fuerte sentido vaquero, ideales para competencias y para la vida en el campo.
Actualmente, la genética del Cuarto de Milla en Paraguay refleja esa combinación: animales adaptados a las exigencias locales, con calidad suficiente para abastecer la demanda interna y competir con los mejores de la región.
"Esta es la punta de lanza para que más productores se animen a exportar animales. Los países vecinos también comenzarán a observarnos de manera diferente, destacando el desarrollo de la raza Cuarto de Milla en el país y permitiendo que comiencen a interesarse más en nuestros animales", refirió Ruíz Zubizarreta.
La genética equina
En el país, las razas equinas más referenciales son Cuarto de Milla, Criollo, Paint Horse y Árabe. Si bien hoy en día no se registra una estadística oficial unificada del hato equino en Paraguay, se estima que la cría de caballos criollos es una actividad significativa y en crecimiento, con alrededor de 10.000 caballos criollos registrados y una influencia de sangre criolla en cerca de 50.000 animales en total en todo el país.
En el caso del Cuarto de Milla, con más de cuatro décadas de trayectoria en el país, en 2024 se llegó en torno a los 11.000 registros de ejemplares, con cerca de 100 asociados. Con respecto a las características de cada raza, los diferentes animales tienen enfoques específicos.
Por ejemplo, la raza criolla se caracteriza por dos aspectos importantes: la rusticidad y resistencia al medio. Esto los vuelve esenciales para el trabajo de campo, aparte de ideales para deportes rurales como las pruebas de lazo.
En cuanto a los Cuarto de Milla, se enfocan principalmente para trabajos de ganadería, carreras de corta distancia, y una gran variedad de disciplinas ecuestres y de exhibición, debido a su versatilidad, velocidad, agilidad y temperamento dócil.
Los caballos árabes se utilizan principalmente para deporte y ocio debido a su resistencia, velocidad y agilidad, participando en disciplinas como la doma clásica, equitación western, carreras y raids de resistencia. Los Paint Horse también están enfocados para contextos deportivos.
Escenario exportador
Para el Presidente de APCM, el impacto simbólico de la exportación del Cuarto de Milla a EE.UU. es enorme. Paraguay ya había exportado ejemplares a países vecinos como Brasil, Argentina, Chile y Bolivia, pero nunca había logrado llegar al mercado americano.
Ruíz Zubizarreta remarcó que esto significa "volver a la casa de origen" con genética desarrollada en el país. Para el mercado, abre la puerta a nuevas exportaciones y posiciona a Paraguay como un jugador capaz de producir animales competitivos a escala internacional.
Mientras la demanda interna crece, así como el interés de nuevas generaciones que se vinculan a la raza desde temprana edad, las proyecciones para el Cuarto de Milla paraguayo se vuelven cada vez más auspiciosas.