Solo entre enero y abril del corriente año ya se ha exportado un total de US$ 12.002.389 de carne porcina, lo cual representaría aproximadamente unas 4.314 toneladas del producto. Comparando con el mismo periodo del año pasado, se observa un aumento en valores por más de US$ 4 millones y cabe recordar que entre enero y abril de 2024 se exportó carne porcina por un total de US$ 8.485.959.
De este modo, se observaría un incremento del 41% en los niveles de exportación del mencionado producto, al compararse con el mismo período de 2024. En cuanto a los resultados totales de los envíos de la carne porcina nacional al cierre del año pasado, el producto terminó con un crecimiento significativo con US$ 33.583.935 en ingresos por 11.961 toneladas vendidas.
Entre los principales destinos de la proteína de cerdo durante el primer trimestre del 2025, se encuentran la República de China (Taiwán) con una participación del 82%, Uruguay con el 12%, Georgia con el 4%, mientras que Brasil apenas alcanza el 2% en la importación del producto nacional. En 2024, la participación de Taiwán había alcanzado altos niveles, llegando a un 90%.
Ya a inicios de 2025, el sector porcino ha registrado récords históricos, al tener en cuenta que en enero las ventas en el exterior crecieron en un 82% respecto al mismo periodo del 2024, atendiendo los datos de Senacsa. Asimismo, al analizar los volúmenes enviados, se determinó un aumento del 62%.
Habilitación de nuevos mercados
Desde Senacsa puntualizaron que para este 2025, una de las prioridades se centrará en la habilitación de nuevos mercados para la proteína nacional, donde el sector porcino pretende expandirse. En ese sentido, la prioridad es diversificarse en Asia, atendiendo la alta demanda de los países de dicho continente, más allá de Taiwán.
Así, las autoridades nacionales empiezan a mirar hacia el mercado de Filipinas. Con el objetivo de avanzar con su habilitación, en el país se recibieron auditorías por parte de representantes filipinos a plantas frigoríficas nacionales, con el objetivo de evaluar su habilitación como proveedores de carne bovina, porcina y avícola.
Las supervisiones, en el marco de una auditoría oficial, fueron desarrolladas por el Servicio Nacional de Inspección de Carnes (NMIS, por sus siglas en inglés) de la República de Filipinas. Al respecto, desde Senacsa afirmaron que las conversaciones fueron avanzando de manera exitosa, con lo cual se espera lograr la habilitación en el mercado filipino de forma pronta y segura.