El exfutbolista que encontró su nuevo partido en el trading
José Domingo Salcedo encontró su segundo tiempo en el mundo financiero. Con disciplina, errores costosos y una fuerte convicción, convirtió el trading en su nueva profesión y hoy busca desmitificar esta actividad en Paraguay, apostando por la educación y la transparencia.

Alma Pérez Content Manager/Periodista

Durante casi dos décadas, defendió camisetas en Paraguay, Argentina y Chile. Pero tras colgar los botines, encontró en los gráficos financieros una nueva pasión. Esta es la historia de un exjugador que entendió que la disciplina, en cualquier cancha, es clave para ganar.

El clic que lo cambió todo

Fue entre partidos de Copa Libertadores, concentraciones eternas y estadías solitarias en Santiago de Chile cuando una publicidad en la computadora le llamó la atención: "Hacete rico con 100 dólares". Dudó dos días, pero terminó haciendo clic.

Aquel impulso casual lo llevó a sumergirse en el mundo del trading sin saber que, años después, se convertiría en su segunda profesión: "No sabía lo que estaba mirando, ni cómo explicarlo. Pero me senté a estudiar", recordó.

Probó con cuentas demo y vio números positivos. Pero cuando pasó al dinero real, el mercado lo golpeó: "Quise hacer lo mismo que en la demo y en dos días me limpió todo. Ahí entendí que esto no era un juego", dijo.

 

Domingo Salcedo

Del estrés nocturno al método propio

Durante un tiempo, operaba de noche, aprovechaba las horas asiáticas del mercado financiero para evitar conflictos con los horarios del fútbol pero no descansaba:  "No dormía bien, cada rato miraba el celular. Me generaba estrés", admitió

Ese estilo de vida lo llevó a tomar una decisión crucial: dejar de operar por la madrugada y adoptar el enfoque interdiario —entrar y salir en el mismo día—. Así encontró el equilibrio.

Exploró muchos caminos, estudió con al menos ocho mentores, se perdió entre sistemas opuestos, y terminó haciendo lo que en el fútbol también funcionaba: crear su propia estrategia:  "Simplifiqué todo. Hice un sistema extremadamente simple. Y recién ahí fui rentable"

La otra cara del trading en Paraguay

Hablar de trading en Paraguay no siempre es sencillo. Las estafas piramidales y los sistemas de multinivel ensuciaron el término: "Soy un fiel luchador para cambiar esa visión", afirmó Mingo.

Por eso decidió enseñar, empezó a compartir sus conocimientos cuando su casa de bolsa enfrentó trabas con la licencia : "Saqué un curso, explotó. No solo porque soy exfutbolista, sino porque no hay formación real en esto"

Más de 120 alumnos pasaron por su mentoría, y aunque hoy no enseña por falta de tiempo, reconoce que ese proceso lo hizo crecer: "Enseñar me ayudó a mirar distinto, a ordenar más mis ideas. Me hizo mejor trader".

 

Dinero, derroche y nuevas mentalidades

A diferencia de muchos exfutbolistas, él nunca vio el fútbol como una burbuja eterna. Lo vivió como un trabajo, con final

 

 "Siempre supe que un día se apagaban las luces. El problema es que muchos no lo entienden y siguen actuando como si fueran protagonistas", dice.

 

Perdió mucho dinero en el proceso de aprendizaje, no lo oculta: "Probé muchas cosas, fracasé, volví a empezar. Me faltó asesoramiento. Hoy, por suerte, los jugadores jóvenes ya tienen más apoyo"

Pero su verdadera preocupación no está en quienes ganan cifras millonarias:  "Me preocupa la gente común, como nosotros, que no sabemos cómo funciona el dinero. En el colegio ni en la universidad te enseñan eso"

 

Más allá del título y del césped

Nunca terminó su licenciatura en fisioterapia, no por falta de ganas, sino por falta de permisos para hacer la pasantía. Sin embargo, eso no fue un límite: 

 

 "Yo no tengo título universitario, pero tengo conocimiento real. Le digo a mis hijos: saquen el título, sí, pero aprendan cómo funciona el sistema financiero".

 

Y cuando habla de futuro, no se queda con lo que ya logró: "Esto recién empieza. Hay que estudiar todos los días, tener horas de vuelo frente al gráfico. No es glamoroso como muchos lo pintan. Es un trabajo como cualquier otro".

No mira fútbol, salvo cuando juega su hermano o Cerro Porteño. Prefiere invertir su tiempo en crecer: "No me voy a sentar 2 horas a ver un partido, sino que puedo hacer otras cosas que me hagan crecer a mí" 

Domingo Salcedo