La conversación en torno a innovación, experiencia de usuario y soluciones digitales es cada vez más fuerte, generando altas expectativas sobre el futuro inmediato del sector, dijo Camilo Arango, líder de expansión y crecimiento en Minka durante el evento Pay Meeting, destacando así el dinamismo que encontró en el mercado local.
Uno de los puntos clave, señaló, es la necesidad de avanzar hacia un modelo claro de interoperabilidad. Paraguay ya cuenta con un caso reconocido en la región, pero debe dar el siguiente paso.
"Ustedes tienen el Sipap que es caso de éxito en la región. En Colombia y en otros países lo vemos como un ejemplo a seguir. Pero el siguiente paso es cómo lo hago interoperable y aumento el tamaño de la torta", expresó.
Por otro lado, Arango identificó tres factores esenciales para potenciar el sistema financiero digital paraguayo:
- Interoperabilidad, con mesas de trabajo entre todos los actores.
- Seguridad, para garantizar confianza en el uso de las soluciones.
- Simplicidad, a fin de mejorar la experiencia del usuario y fomentar la adopción.
Desafíos y cambio cultural
El mayor desafío, sostuvo, será "ponernos todos de acuerdo". Esto implica alinear modelos de negocio, roadmaps tecnológicos y estrategias de mercado bajo un mismo objetivo: digitalizar el 75% de las transacciones que aún se hacen en efectivo en la región.
"En Paraguay ya se está dando. Te das cuenta de que en una misma sala están reguladores, bancos, fintechs, iniciadores de pago y usuarios. Estamos montando un ecosistema de pagos, no un sistema", expresó sobre que el cambio cultural ya está en marcha.
De cara al 2030, Arango proyecta un escenario optimista en el que Paraguay experimentará una fuerte digitalización y una transformación completa de su sistema financiero.
Según su visión, el país se alineará con los procesos de modernización que ya atraviesa la región, consolidando un ecosistema de pagos más integrado y eficiente.