Ahorro programado, fondos mutuos y CDA: el kit financiero para jóvenes que quieren empezar a ahorrar
Gloria Ayala Person, economista con énfasis en educación financiera planteó una estrategia accesible para quienes buscan construir disciplina desde el primer ingreso. Liquidez, metas claras y herramientas flexibles se combinan en un plan pensado para arrancar con el pie derecho, ya que el ahorro temprano es la clave del bienestar financiero juvenil.

Disciplina, metas claras y acceso a productos financieros flexibles, así se construye el camino hacia la independencia económica desde temprano.

En una época en la que los jóvenes buscan libertad financiera cada vez más temprano, comprender cómo dar los primeros pasos en el mundo del ahorro y la inversión se vuelve una necesidad urgente. 

Gloria Ayala Person, economista con énfasis en educación financiera, planteó una guía para comenzar con el pie derecho: "Lo importante es arrancar cuanto antes, aunque sea con poco. Lo esencial es generar el hábito", afirmó.

¿Por dónde empezar?

Según ella, automatizar el ahorro es una de las estrategias más efectivas para jóvenes que recién comienzan a generar ingresos. 

"El ahorro programado o los fondos mutuos son herramientas ideales para empezar porque te debitan automáticamente una suma fija cada mes, y así ni sentís que estás ahorrando. Pero con el tiempo, juntás dinero para cumplir una meta", explicó.

Una de las ventajas más destacadas de este sistema es que permite iniciar con montos muy bajos. "Hay bancos que te permiten abrir un plan de ahorro programado desde G. 10.000 al mes", dijo.

Además mencionó que los fondos mutuos también tienen accesibilidad ya que desde G. 300.000 uno puede invertir, "y si sos constante", dijo, incluso te premian con una rentabilidad adicional.

Cómo otra opción, el Certificado de Depósito de Ahorro (CDA) aparece como una herramienta más avanzada. 

"Es un segundo paso. Requiere montos más elevados y un plazo fijo, por lo que quizá aún esté un poco lejos para alguien que recién empieza a trabajar. Aun así, es muy seguro y ofrece una tasa de interés fija", aclaró.

Gloria Ayala Person, economista con énfasis en educación financiera

Comparando opciones: liquidez, rentabilidad y accesibilidad

A la hora de elegir entre alternativas como el CDA o los fondos mutuos, la economista mencionó tener en cuenta una serie de factores que van más allá de la rentabilidad.

"Lo primero es la liquidez: qué tan fácil podés acceder a tu dinero. El CDA tiene un plazo fijo, mientras que los fondos mutuos permiten rescates parciales o totales en cualquier momento", explicó.

Otro aspecto central es el rendimiento versus el riesgo. "El CDA es prácticamente libre de riesgo y te paga un interés fijo. Los fondos mutuos, aunque no garantizan una rentabilidad, diversifican tu inversión en varios instrumentos y suelen ofrecer mejores retornos, especialmente los fondos conservadores o moderados".

En cuanto a cifras, Ayala Person detalló que "un CDA a 12 meses puede pagarte alrededor del 7% anual. Un fondo mutuo conservador puede rondar el 5%, mientras que uno moderado con liquidez a 5 días puede alcanzar el 9% anual".

Para jóvenes, también es fundamental considerar el monto mínimo de ingreso y el horizonte de inversión. "Un CDA puede ser inaccesible al principio. En cambio, con fondos mutuos o ahorro programado podés empezar con poco, definir tus metas y plazos, y ajustar tus aportes de acuerdo a tus posibilidades".

El ahorro programado como puerta de entrada

Entre todas las herramientas disponibles, el ahorro programado se presenta como una de las más eficaces para adquirir disciplina financiera.

"Te ayuda a crear el hábito automáticamente: cada mes se descuenta un monto de tu cuenta y va a tu 'alcancía'. Así evitas la tentación de gastar y empezás a planificar", sostuvo.

La posibilidad de establecer metas concretas y medir el avance también tiene un impacto psicológico positivo. "Ver cómo se acerca tu objetivo mes a mes te motiva a seguir".

Aunque también reconoció las limitaciones. "La rentabilidad es baja y no ofrece diversificación. Tampoco es un fondo de emergencia, porque si retirás antes de tiempo, podrías perder intereses o enfrentar penalidades. Por eso, siempre recomiendo tener además un fondo con alta liquidez".

Educación financiera: una deuda pendiente

Si bien los productos financieros están disponibles, la economista considera que los jóvenes muchas veces no cuentan con el conocimiento necesario para tomar buenas decisiones. 

Según la economista, la educación financiera formal aún es muy débil esto porque en colegios y universidades "casi" no se habla de finanzas personales. 

Por lo que a su criterio muchos jóvenes no saben cómo usar una tarjeta de crédito, hacer un presupuesto o entender el interés compuesto.

Aun así, ve un cambio de tendencia alentadora. "Hay mucho más interés que antes. Muchos jóvenes siguen cuentas de educación financiera en redes sociales, miran videos, se informan" acotó.

Y reconociendo que las herramientas están, pero falta incorporarlas desde el hogar y desde la escuela. Para la economista, la educación financiera no es solo teoría, es formar hábitos.

El combo ideal: cuatro herramientas para arrancar

Según Ayala Person, lo más recomendable no es elegir un solo instrumento, sino armar un "combo" que combine seguridad, crecimiento y accesibilidad. Su propuesta está pensada para jóvenes de entre 18 y 25 años y se compone de los siguientes elementos:

  1. Dos cajas de ahorro a la vista: una para ingresos y egresos mensuales, y otra exclusiva para emergencias, con acceso inmediato.
  2. Fondo mutuo con liquidez inmediata: con el nombre "fondo de emergencia", que permita acumular entre 3 y 6 meses de ingresos para cubrir imprevistos como pérdida de empleo.
  3. Ahorro programado con metas específicas: uno por cada micro objetivo a corto y mediano plazo, como vacaciones, cursos o independizarse.
  4. Fondo mutuo de perfil moderado: como paso siguiente en el mundo de las inversiones, con rentabilidad atractiva y bajo riesgo, ideal para ir aprendiendo cómo se comporta el dinero.

"La clave está en combinar liquidez, bajo riesgo y crecimiento del capital. Así tu dinero no solo se guarda: trabaja para vos", resumió la economista.

En tiempos donde las decisiones financieras tempranas marcan la diferencia, Ayala Person finalizó reconociendo que fomentar la disciplina desde el primer salario y construir una base sólida que, con constancia, abrirá las puertas a la libertad económica. Para ella esa es la verdadera piedra angular del bienestar financiero juvenil.