Seguridad energética es el desafío que Paraguay no puede seguir postergando
Aunque Paraguay dispone de energía abundante, expertos advierten que sin decisiones urgentes, el país podría enfrentar escasez en pocos años. La revisión del Anexo C es fundamental para asegurar el futuro energético.

La seguridad energética es la piedra angular para la estabilidad macroeconómica de Paraguay, para Alberto Acosta Garbarino, Titular de la organización Desarrollo en Democracia (DENDE), sin energía suficiente no es posible sostener el crecimiento.

"El desarrollo económico no es posible si no tenemos la energía necesaria para la parte industrial, para la parte residencial. Es un elemento vital", afirmó.

Y si bien hoy Paraguay atraviesa una situación favorable en términos de disponibilidad energética, para él, el país se acerca a un escenario de escasez si no actúa con urgencia.

Alberto Acosta Garbarino, Titular de la organización Desarrollo en Democracia (DENDE)

Para el Ingeniero Ángel María Recalde, Expresidente de la ANDE y Exdirector de Yacyretá, la preocupación radica en la falta de velocidad en la toma de decisiones. 

"Hoy estamos súper bien, extraordinariamente bien, pero si no hacemos los deberes en forma, podemos aplazarnos", advirtió.

A su criterio, existe lentitud en los procesos de planificación e inversión, y cada día que pasa sin acciones concretas representa una oportunidad perdida para evitar una futura crisis.

Energía de sobra, pero hay que saber usarla

Durante su presentación, Recalde mostró una radiografía del enorme potencial energético del país. Paraguay tiene una potencia eléctrica instalada de 8.760 megavatios (MW), que proviene casi en su totalidad de tres represas: Itaipú (7.000 MW), Yacyretá (1.550 MW) y Acaray (210 MW).

De toda esa capacidad, hoy están disponibles 7.659 MW, lo que significa que el 87,5% está en funcionamiento. Itaipú sigue siendo la más importante: de ahí vienen 6.068 MW que ya se pueden usar. Yacyretá aporta 1.381 MW, y Acaray, aunque es más chica, está operando al 100% con sus 210 MW.

Gráfica presentada en: Ciclo de diálogo con especialistas "Desafío Energético y Seguridad Energética: Una mirada desde la experiencia de Brasil"

El espejo brasileño: una obra moderna con medio siglo de historia

Recalde destacó la estructura del sector eléctrico brasileño, mencionando su planificación de largo plazo y su estabilidad institucional. 

"Los brasileños son un ejemplo a seguir, están muy bien estructurados. Tienen una política de Estado en relación al sector energético, no de un gobierno o ideología determinada", subrayó.

Ingeniero Ángel María Recalde, Expresidente de la ANDE y Exdirector de Yacyretá

Y en este sentido, recomendó que Paraguay se inspire en esa organización para avanzar en su propio modelo, aunque reconociendo las diferencias entre ambos mercados. 

"Itaipú es una obra de ingeniería espectacular. Fue construida en la década del 70 y hasta hoy sigue siendo una obra moderna", afirmó Luiz Fernando Leone Vianna, Vicepresidente del Grupo Delta Energía y Exdirector general brasileño de Itaipú Binacional. 

El ingeniero recalcó que uno de los secretos del éxito de Itaipú fue la forma en que se designan sus autoridades, según él, es importante que haya personas, no todos, que tengan conocimiento del sector eléctrico.

El desafío del Anexo C

Sobre los principales desafíos actuales, Vianna apuntó directamente al Anexo C del Tratado de Itaipú, que regula las condiciones comerciales de la energía. 

"El Tratado de Itaipú es un ejemplo mundial. El gran desafío hoy es realizar la revisión del Anexo C de manera que sea un juego de ganar-ganar, en el que tanto Brasil como Paraguay salgan beneficiados", expresó.

Luiz Fernando Leone Vianna, Vicepresidente del Grupo Delta Energía y Exdirector general brasileño de Itaipú Binacional

Dicho anexo debía ser revisado a los 50 años de la firma del tratado (1973), por lo que el momento actual representa una oportunidad histórica para redefinir el modelo de aprovechamiento y comercialización de la energía compartida.

Nuevos tratados, mismo espíritu de cooperación

Para el Exdirector brasileño, Itaipú puede ser mucho más que una fuente de energía. Puede convertirse en una plataforma conjunta para expandir inversiones energéticas a nivel internacional. 

Destacó también el valor simbólico y real de la cooperación entre Paraguay y Brasil, recordando las palabras de un colega paraguayo: "El río Paraná no es un río que divide a dos países, el río Paraná es un río que une a los dos países".

Alberto Acosta Garbarino enfatizó la necesidad de avanzar hacia una mayor integración energética con Brasil como vía estratégica para enfrentar los desafíos venideros. "El tema clave para nosotros es la integración energética. Integración con Brasil principalmente es fundamental", sostuvo.

En la misma línea, Recalde recordó que las decisiones clave sobre los tratados energéticos deben ser asumidas por los gobiernos, no por las binacionales.