Paul Fernández Editor de Contenidos
La lucha contra el cambio climático se convirtió en el principal desafío de todos los países del mundo, desde los que están en proceso y hasta los más desarrollados. Se volvió el principal condimento para seguir captando inversiones y para lograr una economía resiliente y sostenible.
Paraguay tiene muy claras sus acciones contra este enemigo y los resultados que se están logrando muestran el firme compromiso, no sólo del sector público sino principalmente del sector privado, quienes apuestan a un crecimiento con un enfoque sustentable, cumpliendo con las exigencias ambientales de los mercados más importantes del mundo.
En ese marco, el Gobierno del Paraguay presentó ante la Secretaría de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), un organismo internacional que coordina los esfuerzos mundiales contra el cambio climático, su Contribución Nacionalmente Determinada (NDC) 3.0, un documento que todos los países están obligados a presentar cada 5 años, donde muestran el diagnóstico de las acciones aplicadas y resuelven las nuevas que serán puestas en marcha para seguir con la lucha.
En una entrevista con Forbes, el Ministro del Ambiente y Desarrollo Sostenible (Mades), Rolando de Barros indicó que Paraguay consiguió presentar el importante documento antes de la 30ª Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, celebrada en Belém, Brasil, la semana anterior.
"Hemos llegado muy fortalecidos como país, es una construcción y una herramienta con una visión política, de desarrollo y una apuesta económica, social, ambiental que permite tener el diagnóstico de Paraguay en lo que respecta a sus emisiones de gas de efecto invernadero", explicó el secretario de Estado.
De Barros mencionó que este documento es el instrumento que cualquier empresario y organismo multilateral revisa y analiza para hacer una inversión en el país, por lo cual se convierte en la herramienta más importante de desarrollo de nuestro país.
Explicó que, este documento, revela claramente los crecimientos que se van dando en los diferentes sectores, con una visión clara de desarrollo y las emisiones que se registran. En ese sentido, aseguró que se destaca además que la información a la que acceden, a través de la colaboración pública y privada, es de alta calidad.
Un resultado destacable
De Barros comentó que las acciones aplicadas y la información de calidad a la que acceden están colaborando para posicionar en un lugar privilegiado al país. Y es que, según los últimos datos reportados, Paraguay, de haber tenido un porcentaje de emisión de 0,09%, hoy los datos muestran un 0,06%, es decir, este es el número de la contribución del país a las emisiones globales.
"Nosotros somos una aguja en un pajar. Nuestras emisiones no son considerables y somos un actor protagónico en la producción de alimentos. Prácticamente estamos contribuyendo a la seguridad alimentaria del mundo", aseguró.
Relató que este dato es sumamente llamativo y se suma a que la matriz energética es limpia y renovable. El Ministro explicó que además de este sector, el documento permite identificar las potencialidades que tiene el Paraguay, donde quiere ir, tanto en desarrollo económico como ambiental, dado que se proyecta seguir creciendo sin bajar las pretensiones de emisiones, es decir, sin desatender el compromiso de bajarlas.
Teniendo en cuenta esto, De Barros, menciona que la NDC 3.0 se convierte en un manual de actuación, de desarrollo político, económico, de manera que de hoy en adelante, las políticas públicas se puedan encaminar en base a este objetivo.
Haber cumplido con el compromiso posiciona a Paraguay en la vidriera mundial de las inversiones, dado que cumple con las exigencias ambientales y genera una hoja de ruta apostando a un desarrollo sostenible, lo cual sirve para garantizar la inversiones.
El titular del Mades apuntó que este documento es fundamental para seguir desarrollando la industria verde del país, ya sea del biocombustible, el hidrógeno verde y el mercado de carbono, uno de los sectores con mayor potencial de crecimiento que alberga cada vez mayor interés en el mundo.
Así también, detalló que está el desarrollo de la energía solar en el Chaco paraguayo, donde existe una experiencia real de lo que se puede lograr. "La NDC 3.0 permite que cualquier actor externo e interno tenga la hoja de ruta de inversión, de desarrollo económico y comercial; además de los datos de donde pueda apostar, en qué puede invertir y que eso también garantice la generación de empleos dignos para nuestro país", acotó.
Industrialización y sostenibilidad
Paraguay, si bien ha crecido bastante y está en su mejor momento económico, debe seguir apostando a la industrialización. En ese sentido, el Ministro indicó que el sector industrial del país, hace años, viene adoptando medidas y tecnologías de punta para lograr equilibrio con el medio ambiente.
Sobre el punto, mencionó que vienen trabajando de forma directa con la CISPY (Cámara de Industrias Sustentables del Paraguay) de manera a cooperar en los proyectos. Mencionó que el país es hoy líder en reciclado PET a nivel regional, impulsado por la tecnología aplicada por las industrias en el procesamiento de los materiales y en los sistemas de tratamientos.
"La industria paraguaya ha apostado a la innovación, ha apostado a la inversión. Hoy en día, gracias al trabajo con esta cámara y a un liderazgo marcado por la Unión Industrial Paraguaya, hace poco entregamos certificados de buenas prácticas a más de 120 industrias paraguayas", aseveró.
De Barros aseguró que hoy en día, en todos los sectores económicos, es importante pensar de forma sostenible, dado que debe estar incorporado en la cadena de producción atendiendo a que ya se trata incluso de un fuerte compromiso con la imagen reputacional de las compañías.
Manifestó que hoy en día, empresas que no incorporan buenas prácticas ambientales, industriales, agropecuarias, en sus procesos de producción, tienen una reducción de sus ventas dado que el consumidor final es mucho más exigente.
"Hay una conciencia mayor también porque saben que los mercados son más exigentes. Todos se subieron al tren para trabajar de manera unificada con los criterios, con los compromisos nacionales porque el sector privado para nosotros es el motor principal de desarrollo que tiene nuestro país", dijo también.
Menos emisiones
A pesar de los avances, De Barros insistió en que el compromiso asumido por Paraguay en el Acuerdo de París —una reducción del 20% de las emisiones— sigue enfrentando desafíos estructurales. Explicó que la contribución del 0,06% representa las emisiones netas del país y que, de ese total, el 10% corresponde al esfuerzo obligatorio asumido internamente.
El otro 10%, recordó, debe provenir de financiamiento externo, tal como establece el acuerdo internacional. Sin embargo, hasta ahora Paraguay no ha accedido a fondos no reembolsables, sino únicamente a créditos o préstamos, lo que significa que la reducción de emisiones continúa financiándose con recursos propios.
El ministro señaló que esta situación incidió directamente en la decisión política de mantener el compromiso del 20% sin incrementarlo, a diferencia de otros países. "Definimos sostener nuestra meta hasta que Paraguay reciba el reconocimiento y el apoyo correspondiente por el esfuerzo que hace", afirmó.
Explicó que, en la práctica, las acciones de mitigación y adaptación se sostienen por el aporte conjunto del sector público y privado, este último con una participación que en muchos casos supera el 50%. Aun con estas limitaciones, Paraguay se mantiene como uno de los países con menores emisiones del mundo y, al mismo tiempo, uno de los más vulnerables al cambio climático.
De Barros recordó que la estructura productiva nacional sigue dependiendo en gran medida del sector agropecuario, lo que exponen a las familias y a la economía en general a eventos extremos como sequías, inundaciones, lluvias torrenciales o granizadas.
A esto se suma la condición del país mediterráneo, que afecta la competitividad en años de baja histórica como las vividas recientemente. "Somos grandes productores de alimentos, pero a veces ni siquiera podemos sacar nuestra producción. Eso repercute en todos los estratos sociales", apuntó.
Por ello, el ministro remarcó la importancia de que la comunidad internacional comprenda la realidad paraguaya y acompañe los esfuerzos del país. Sostuvo que la NDC 3.0 juega un papel clave también en la consolidación del mercado de carbono, un instrumento que permitiría monetizar los esfuerzos de conservación y canalizar recursos hacia sectores estratégicos.
Las nuevas NDC fueron presentadas oficialmente ante todos los gremios productivos, instituciones públicas y organizaciones participantes antes del inicio de la COP30. De Barros destacó que el documento no recibió objeciones y que el proceso de socialización fue uno de los más amplios realizados hasta ahora. "Es un material técnico, claro y comprensible, que refleja el crecimiento por sectores, las emisiones, los escenarios y la proyección del país", expresó.
Plan de Adaptación
El ministro indicó que la NDC 3.0 también iba acompañada del Plan Nacional de Adaptación, un insumo que detalla los impactos del cambio climático en cada departamento y las áreas más sensibles donde se requieren inversiones urgentes. Se ejemplificó con las ciudades del país, donde las lluvias intensas dejan en evidencia la falta de infraestructura pluvial, o con las comunidades rurales cuyo sustento depende totalmente de condiciones climáticas favorables.
Asimismo, explicó que la NDC ofrece una radiografía del comportamiento de sectores como el industrial, agrícola y ganadero, y permite visualizar su expansión, generación de empleo y aportes al país. Con más de 150 páginas de contenido técnico y científico, el documento se convierte, según el ministro, en el "manual" para orientar políticas públicas y en la carta de presentación para atraer inversiones.
El plan detalla 27 medidas de mitigación que abarcan la producción, la energía y el manejo de residuos, todas alineadas con los pilares del Gobierno como Empleo, Salud y Educación. La estrategia se articula en cinco sectores clave: Agricultura y Ganadería se enfoca en buenas prácticas; UTCUTS prioriza la conservación y reforestación de bosques; La IPPU impulsa la descarbonización industrial con tecnologías limpias.
Mientras tanto, el sector Energía proyecta el futuro con el desarrollo de Hidrógeno Verde y la expansión de la movilidad eléctrica. En el área de Residuos , se promueve la economía circular y la valorización de subproductos, buscando un impacto integral en la huella ambiental.
Finalmente, la NDC 3.0 establece un eje crucial Transversal vinculado al mercado de carbono, esencial para asegurar el financiamiento del plan. Se establece la retención normativa de entre 3% y 10% de los créditos de carbono generados por proyectos de mitigación.
En cuanto al financiamiento climático externo, De Barros dijo que existen fondos de la Unión Europea, del Fondo Verde para el Clima y de otros organismos multilaterales, pero que la competencia entre regiones y países dificulta el acceso efectivo. Aunque estos mecanismos ofrecen créditos en condiciones favorables, Paraguay apunta a fondos no reembolsables que permitan impulsar infraestructura, industrias sostenibles y proyectos que fortalezcan la gestión ambiental sin cargar nuevas deudas.
En ese sentido, volvió a subrayar la importancia de que las NDC 3.0 funcionen como catalizador para atraer capital verde. "El Paraguay está mostrando que es una opción seria, con potencial de crecimiento sostenible y con recursos naturales que son un patrimonio estratégico", manifestó.
Concluyó que el objetivo es seguir saliendo al mundo, junto al sector privado, para presentar las cualidades y oportunidades del país y consolidar así una economía que crezca con sostenibilidad y resiliencia.