Paraguay lidera en siembra directa y apunta a reforzar la rotación de cultivos
Con más del 95% del área agrícola bajo cobertura, el país se consolida como referente regional en agricultura sustentable. Sin embargo, especialistas advierten sobre la necesidad de diversificar los cultivos para mantener la salud del suelo.

Paraguay es uno de los países con mayor adopción de la siembra directa en el mundo. Según la Federación Paraguaya de Siembra Directa para una Agricultura Sustentable (Fepasidias), más del 95% del área mecanizada se maneja bajo este sistema, que se basa en tres pilares: no remoción del suelo, cobertura permanente y rotación de cultivos.

"Venimos muy bien con lo que es cobertura permanente y la no remoción del suelo", destacó Martín Cubilla, presidente de Fepasidias. 

Explicó que este sistema permite conservar la humedad, reducir la erosión y mantener una temperatura adecuada en la superficie, lo que mejora la absorción de nutrientes y la resistencia de las plantas a las condiciones climáticas extremas.

Aunque el avance es notable, Cubilla señaló que el punto débil del sistema en Paraguay sigue siendo la rotación de cultivos. Muchos productores continúan realizando siembra continua de soja, lo que genera desequilibrios en el suelo.

"El productor tiene que hacer más rotación de cultivos, tiene que incorporar una especie diferente en el verano, tiene que incorporar maíz, sorgo", insistió Cubilla. 

Según dijo, la falta de rotación agrava problemas de malezas resistentes, plagas y pérdida de carbono, además de afectar el balance biológico del suelo.

Martín Cubilla, presidente de Fepasidias.

Beneficios que trascienden la productividad

El próximo Encuentro Nacional de Siembra Directa se realizará en 2026 en el departamento de Alto Paraná, una zona donde Fepasidias busca fortalecer la aplicación completa del sistema. 

En los últimos relevamientos, el departamento de Caaguazú fue el que presentó mayor superficie descubierta, aunque los avances generales siguen siendo positivos.

Cubilla destacó que el último estudio realizado con imágenes satelitales mostró que el 98% del área mecanizada del país cuenta con cobertura vegetal, un dato que coloca a Paraguay entre los líderes mundiales en prácticas agrícolas conservacionistas.

La siembra directa, además de mejorar los rendimientos, tiene un impacto ambiental directo. "Evita la erosión del suelo y la colmatación de los ríos y arroyos, que es un problema grave para la contaminación de los recursos hídricos", explicó Cubilla. 

También subrayó que este sistema favorece la retención de agua, mantiene la humedad durante los periodos de sequía y reduce la temperatura del suelo, contribuyendo a una agricultura más resiliente y sostenible.