Paraguay experimenta una tendencia positiva en su nivel de felicidad, según el último informe publicado de World Happiness Report realizado por Gallup.
Registró un puntaje de 6.172 sobre 10 en la edición más reciente, ubicándose en el puesto 54 entre los países más felices del mundo. Este resultado refuerza una leve tendencia de recuperación tras su peor desempeño en 2019, cuando cayó al puesto 71.
La evolución a lo largo del tiempo mostró un comportamiento de subas y bajas, pero con una línea ascendente en los últimos años. En 2006, Paraguay partía desde un puntaje de 4.730 y la misma posición 54 que hoy, pero llegó a ubicarse en el puesto 39 en 2008. Después enfrentó caídas, como en 2014, y recuperaciones importantes, como en 2016.
"Paraguay atravesó la pandemia con menos restricciones que otros países, lo que pudo amortiguar su impacto en el bienestar percibido", explicó Rosendo Fraga, Director de Análisis e Investigación en Gorman Lee.
Resiliencia, comunidad y percepción positiva
El caso paraguayo es llamativo por mantener puntuaciones estables a pesar de enfrentar desafíos estructurales. Para Fraga, hay elementos que explican esto:
"El fortalecimiento de programas de asistencia directa, las mejoras en conectividad digital en zonas rurales y una inflación relativamente más contenida que en países vecinos pueden haber contribuido a generar una percepción de felicidad más positiva", dijo.
Más allá de los indicadores económicos, Paraguay sostiene una fuerte tradición de vínculos comunitarios, tanto en áreas rurales como urbanas. "La vida familiar, las redes de contención y la convivencia intergeneracional son aspectos muy presentes en la cultura paraguaya", señaló Fraga, generando así un efecto compensatorio frente a otros déficits del sistema.
Entre gobiernos y percepciones
Los datos históricos del ranking permiten observar cómo se comportaron los niveles de felicidad bajo diferentes gestiones de gobierno.
Durante la presidencia de Fernando Lugo (2008-2012), el promedio fue de 5.850 puntos. Bajo Horacio Cartes (2013-2018), ascendió a 5.930, aunque con oscilaciones marcadas. Mario Abdo Benítez (2018-2023) enfrentó la pandemia, pero cerró con una media de 5.950.
En la actual administración de Santiago Peña, que comenzó en 2023, los primeros registros muestran un promedio de 6.230, superior al de sus antecesores. Si esta tendencia se mantiene, Paraguay podría consolidar su posición en el ranking global.
"No es fácil trazar una correlación directa entre políticas específicas y resultados en este índice, ya que refleja una combinación de factores estructurales, culturales y coyunturales", advirtió Fraga.
Aunque destacó que el puntaje actual es comparable al de países con mayor desarrollo relativo, como Japón o Bosnia.
Desafíos que persisten
A pesar de los avances, Paraguay sigue enfrentando retos como la desigualdad, servicios públicos insuficientes y percepción de corrupción. Estos impactan directamente en la percepción de justicia social y confianza institucional.
"Desde el Estado, abordar estas brechas implica mejorar la calidad y eficiencia del gasto público, fortalecer la transparencia y ampliar el acceso a salud, educación y servicios básicos", sostuvo el analista.
También subrayó la necesidad de generar espacios de participación ciudadana que refuercen la confianza y el sentido de pertenencia.
¿Es posible escalar aún más en el ranking?
Para Fraga, el país tiene condiciones para avanzar si logra consolidar ciertos cimientos como el crecimiento con inclusión, fortalecimiento institucional y sostenibilidad ambiental.
"El desafío principal es evitar que los avances sean producto del azar y se transformen en políticas de Estado", afirmó. Y agregó que será clave "cerrar la brecha entre el campo y la ciudad y asegurar una educación pública de calidad".
La piedra angular, según Fraga, está en combinar los pilares culturales que distinguen a Paraguay con transformaciones estructurales profundas. Así no sólo podría mantenerse entre los países con mayor percepción de felicidad en la región, sino posiblemente también escalar posiciones en el escenario global.