Paul Fernández Editor de Contenidos
Fitch Ratings publicó su comentario sobre Paraguay, donde reafirmó a nuestro país con la Calificación de Incumplimiento del Emisor en Moneda Extranjera a Largo Plazo (IDR) en BB+. Si bien la calificación se mantiene, genera mucho entusiasmo la mejora en la perspectiva, que pasó de Estable a Positiva.
El informe detalla que la revisión de la perspectiva a positiva se debe al sólido desempeño económico de nuestra nación, además de sus buenas perspectivas. Destacaron también una sólida cartera de inversiones, bajos déficits fiscales, una disminución esperada de la deuda pública y aumentos estructurales en la aún baja base de ingresos tributarios.
"También refleja una activa agenda de reformas económicas y la reducción gradual de la alta proporción de deuda pública en moneda extranjera", cita el documento dado a conocer esta tarde.
Sobre el punto, el ministro de Economía y Finanzas (MEF), Carlos Fernández Valdovinos, mencionó a través de su cuenta en X que, con esta mejora, se reafirma el mensaje de otras calificadoras; es decir, que Paraguay se consolida como una economía con excelente desempeño y con políticas públicas creíbles y sostenibles.
"Esto significará mejores condiciones financieras, en términos de tasa de interés y período de maduración, para la deuda a ser emitida; no solo para el sector público, sino (más importante) para las compañías privadas que acceden a los mercados financieros globales", escribió el secretario de Estado.
Esta mejora, que se da después de 7 años, posiciona a nuestro país cada vez más cerca de su segunda estrella económica, es decir, de su segundo grado de inversión, ubicándose a solo un escalón de dicha posición.
Es importante mencionar que Paraguay había recibido la mejora en la calificación y, por fin, el grado de inversión por parte de Moody's.
El comentario de Fitch Ratings agrega que las calificaciones de Paraguay reflejan su historial de políticas macroeconómicas prudentes y consistentes, el bajo nivel de deuda gubernamental en comparación con países de calificación similar, y una sólida liquidez externa.
Por otro lado, señala que sus limitaciones se deben a indicadores de gobernanza débil, una baja base de ingresos, un mercado de capitales local poco profundo que restringe la flexibilidad de financiamiento fiscal y la vulnerabilidad a choques climáticos adversos, aunque cada vez más mitigada por una mayor diversificación económica.