El sector del cuero paraguayo cerró el 2024 con un crecimiento significativo. Según datos del Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa), las exportaciones alcanzaron US$ 91.937.022, un 48% más que el año anterior. En volumen, se enviaron 79.906 toneladas, frente a las 52.785 toneladas de 2023.
Los principales destinos fueron Italia, Argentina, China, Vietnam e India, con Italia liderando las compras con más de US$ 32 millones, lo que confirma la fuerte inserción del cuero nacional en los mercados de Europa y Asia.
"Los principales mercados de destino del cuero paraguayo son Asia y Europa, siendo el principal destino Italia", destacó Emilio Bedoya, Presidente de la Cámara Paraguaya de Cuero.
Desafíos para la industrialización local
Solo el 20% de las exportaciones corresponden a productos terminados o semiterminados. Bedoya explicó que esta baja industrialización se debe a varios factores que afectan la calidad del cuero y la competitividad internacional, entre ellos los ectoparásitos, marcas por alambrados o fuego y la fuerte competencia de productos terminados de otros países.
Para revertir la situación, el sector apuesta a una mayor articulación público-privada y a la presencia en ferias internacionales.
"Paraguay debe fortalecer su competitividad, participar de ferias internacionales y contar con el apoyo del gobierno para posicionarse como marca país", señaló.
Perspectivas y coyuntura internacional
A pesar de la expansión en volumen exportado, el sector enfrenta una coyuntura desafiante por la caída de precios internacionales y la sustitución del cuero natural por materiales sintéticos.
El Presidente de la Cámara admitió que esta tendencia presiona los márgenes de rentabilidad, pero se mostró optimista respecto al futuro.
"Estamos esperanzados en que la mejora en la competitividad industrial, la formalización y el fin de las guerras de aranceles nos den horizontes favorables en los mercados mundiales", explicó.
Oportunidades con trazabilidad y alianzas estratégicas
El gremio ve oportunidades claras en la transformación local del cuero, la certificación socioambiental y la diversificación hacia productos de mayor valor agregado, como tapicería automotriz y marroquinería de lujo.
En este sentido, destacó el trabajo conjunto con el Ministerio de Industria y Comercio para implementar el sistema de trazabilidad socioambiental RETSA, que mejora la transparencia del origen de la materia prima y facilita el acceso a mercados exigentes.
"Las alianzas público-privadas pueden fortalecer el financiamiento, la tecnología en curtiembres y la profesionalización de procesos para cumplir con normativas internacionales", finalizó.