Paraguay acelera el debate energético y proyecta inversiones multimillonarias para sostener la demanda futura
La Administración Nacional de Electricidad (ANDE) advirtió que la demanda eléctrica del país crecerá de forma sostenida hasta 2043 y planteó distintos escenarios de expansión energética que incluyen solar, baterías, bombeo, gas y nuevas tecnologías. El análisis fue presentado durante el Tech Experience 4ta Edición, realizado en Foz do Iguaçu, Brasil.

Paraguay ya comenzó a mirar el futuro energético con una lógica distinta. El crecimiento industrial, la llegada de inversiones y el avance de nuevos polos de desarrollo están acelerando la demanda eléctrica del país y obligando a pensar en una nueva matriz de generación.

Ese fue uno de los principales ejes de la presentación realizada por Tito Ronald Ocariz Krauer, ingeniero electricista y especialista en sistemas eléctricos de potencia, durante el evento Tech Experience 4ta Edición, desarrollado en Foz do Iguaçu, Brasil.

Según los datos expuestos por Ocariz, Paraguay pasará de una capacidad disponible actual de 8.025 MW a una demanda proyectada de 11.009 MW para el 2043. En términos de energía, el consumo proyectado alcanzará los 57.561 GWh en las próximas dos décadas.

La presentación expuso distintos escenarios posibles para sostener ese crecimiento energético, incorporando tecnologías como paneles solares fotovoltaicos, baterías de litio, centrales de bombeo, gas y nuevas alternativas híbridas.

Uno de los puntos centrales del análisis fue la necesidad de diversificar la matriz energética paraguaya sin perder la ventaja competitiva histórica basada en la energía limpia proveniente de las hidroeléctricas binacionales.

Según explicó el especialista, algunas de las alternativas estudiadas contemplan incluso la expansión de generación en Itaipú, combinada con sistemas solares y almacenamiento energético.

Solar, baterías y nuevas tecnologías

Dentro de los distintos modelos analizados, la energía solar aparece como uno de los pilares de expansión más relevantes para el futuro del sistema eléctrico paraguayo.

La exposición mostró escenarios donde Paraguay podría incorporar hasta 8.100 MW en generación fotovoltaica y miles de MW adicionales en sistemas de almacenamiento con baterías de litio y centrales de bombeo.

Tito Ronald Ocariz Krauer Ingeniero Electricista UFRJ Río de Janeiro – Brasil 1996. Foto: Gentileza

Además, se presentó el proyecto de Planta Solar Fotovoltaica de Puerto Esperanza, ubicada en el Chaco paraguayo, como parte de las iniciativas que buscan abrir el camino hacia nuevas fuentes de generación.

El análisis técnico también abordó el impacto financiero de cada alternativa. Según la presentación, algunas de las opciones de expansión requerirían inversiones multimillonarias hasta el 2043, dependiendo de la combinación tecnológica elegida.

El nuevo marco legal para atraer inversiones

Otro de los ejes destacados fue la modernización del marco regulatorio paraguayo para facilitar la expansión energética y atraer capital privado.

Durante la presentación se mencionaron leyes recientemente aprobadas vinculadas a la producción independiente de energía, asociaciones público-privadas y generación a partir de fuentes renovables no convencionales.

Según se expuso, el nuevo esquema busca generar condiciones para acelerar proyectos privados y acompañar el crecimiento del consumo eléctrico que demandará la industrialización paraguaya en los próximos años.

El análisis también mostró las acciones que viene desarrollando la ANDE para fortalecer su estructura financiera y operativa, incluyendo auditorías internacionales, contratación de calificadoras de riesgo y preparación para futuras emisiones de bonos.

Un sistema bajo presión por el crecimiento económico

La presentación dejó en evidencia que Paraguay atraviesa un momento decisivo en materia energética. El crecimiento industrial, los proyectos vinculados a manufactura, logística, tecnología y nuevos polos de inversión empiezan a presionar cada vez más la capacidad del sistema eléctrico.

Según el análisis presentado en el Tech Experience, el desafío ya no pasa solamente por generar energía barata, sino por garantizar disponibilidad, estabilidad y capacidad de expansión para sostener el nuevo ciclo económico que atraviesa el país.

En ese escenario, Paraguay empieza a debatir cómo construir una matriz más diversificada, moderna y preparada para una demanda que seguirá creciendo durante las próximas décadas.