La campaña 2025 del maíz, las expectativas del sector y según estimaciones de la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco), la producción nacional alcanzará más de 6 millones de toneladas, un salto significativo frente a las 3,7 millones registradas en 2024.
"Ha sido una campaña que superó inclusive a los pronósticos más optimistas, con muy buenos rendimientos y calidad", afirmó Hugo Pastore, Director Ejecutivo de Capeco. El crecimiento productivo, añadió, está "poniendo a prueba la infraestructura logística" del país, con el Brasil como principal destino de exportación.
Las exportaciones se concentran en pasos fronterizos como Ciudad del Este, Puerto Indio, Salto del Guairá y otros puntos estratégicos, donde el flujo de granos se mantiene al límite de la capacidad operativa.
Demanda interna en expansión
Pastore resaltó que el dinamismo del mercado interno también juega un papel clave en el crecimiento del maíz. El grano se utiliza ampliamente como alimento para la producción de aves, cerdos, lácteos y carne vacuna, además de su creciente uso industrial en plantas de etanol.
El director de Capeco explicó que nuevas inversiones en el país impulsarán aún más la demanda, como la llegada de la empresa brasileña JBS, que proyecta expandir su producción de pollo y cerdo en Paraguay.
"Vemos un escenario muy positivo para el maíz y creemos que pronto podría alcanzarse la meta de 10 millones de toneladas", subrayó.
Proyecciones hacia 2026
De cara a 2026, el panorama será exigente para el productor paraguayo. Pastore advirtió que el contexto global presenta una alta oferta agrícola, con cosechas robustas en Estados Unidos y Brasil, además de un papel relevante de Argentina en el mercado internacional.
"Será un año que va a exigir mucha eficiencia de parte de los productores", señaló.
Aun así, confía en que las condiciones climáticas y el avance tecnológico del agro nacional permitirán sostener el crecimiento de la producción.