Paul Fernández Editor de Contenidos
El momento histórico de Paraguay, tanto para la inversión extranjera, local y el desarrollo económico no es un simple discurso para captar la atención. Es una realidad que se logró mediante acciones, con políticas económicas, que derivaron en resultados inmejorables, después de varios años.
Las condiciones cada vez son mejores y eso se refleja en la recién promulgada Ley que establece la Política Nacional para la Producción y el Ensamblaje de Equipos Eléctricos, Electrónicos, Electromecánicos y Digitales.
Con esta nueva normativa, nuestro país iguala condiciones con Brasil y Argentina para atraer inversiones de la industria electrónica. Pero más allá de los incentivos que ofrece la ley, existe un factor más a favor y que nos posiciona como el mejor destino.
Marco Riquelme, Viceministro de Industria, en conversación con Forbes señaló que, comparativamente, Brasil tiene más o menos el mismo régimen, pero en una zona del país que se posiciona como el área industrial, Manaos.
"El problema es que Manaos está a más de 6.000 kilómetros de São Paulo, que es la zona comercial. Eso significa que deben importar los componentes de China, enviar hasta Manaos, ensamblar, y enviar otra vez hasta São Paulo. Logísticamente es un problema eso para los inversionistas y para el costo del producto", sostuvo.
La misma situación se registra con Argentina dado que pese a los incentivos fiscales que puede ofrecer, Tierra de Fuego está a casi 2.400 kilómetros de Buenos Aires y, para ensamblar los productos y llegar al mercado, deben hacer ese recorrido dos veces, lo que resulta en un verdadero problema logístico.
En ese sentido, Riquelme explica que la ventaja de Paraguay es que se ubica más cerca de estos dos mercados, los más grandes de la región: São Paulo y Buenos Aires.
"En Paraguay, Ciudad del Este está a 1.000 kilómetros de São Paulo. Y Encarnación está a 1.000 kilómetros también de Buenos Aires. En ese sentido, es mucho mejor invertir en Paraguay. Con los mismos beneficios que tiene Tierra de Fuego y Manaos", añadió.
Incentivos fiscales
La nueva ley establece una serie de beneficios fiscales para las inversiones en el sector de ensamblajes electrónicos, buscando atraer capital nacional y extranjero.
Entre ellos, se incluyen exoneraciones aduaneras para la importación de bienes de capital y materiales, así como reducciones significativas en la base imponible del IVA (impuesto al valor agregado) aplicable a las compras locales y a todo el circuito de comercialización de los productos ensamblados.
Por otra parte, la normativa aclara que los beneficios fiscales otorgados no podrán combinarse con otros regímenes especiales, salvo con los previstos en la Ley de Incentivos Fiscales para la Inversión de Capital de Origen Nacional y Extranjero.
Con ello, se busca garantizar un marco de competitividad, transparencia y atracción de inversiones, posicionando a Paraguay como un destino confiable para la industria tecnológica regional.
Riquelme explicó que los beneficios más importantes incluyen el 1,5% de IVA para importación de componentes, mientras que el IVA para la venta del producto terminado en todo el ciclo de venta es de 4,5% en vez del 10% que se aplica a los productos que son importados.
El secretario de Estado mencionó que mediante estos ajustes buscan seguir fomentando las capacidades de las personas, complejizar el tipo de industria que existe en el país, mejorar el empleo y el salario de los trabajadores.
"El salario de esta industria es mayor a la del textil o de cables. Esto también va a ayudar a diversificar nuestra matriz exportadora. La calificación de Grado de Inversión, ayuda mucho en ese sentido, nos ayuda a posicionarnos como país", aseveró.