Lluvias son un bálsamo para nueva campaña sojera y otros cultivos
El sector agrícola paraguayo, dependiente en gran medida de las condiciones climáticas, recibe con alivio estas precipitaciones, que podrían marcar un buen inicio para la próxima temporada de cosecha.

La reciente distribución de lluvias en gran parte del territorio paraguayo dio un nuevo impulso a las actividades agrícolas, según Edgar Mayeregger, coordinador de la Unidad de Gestión de Riesgos del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG).

Las lluvias fueron más intensas en el sur del país, con valores que alcanzaron hasta los 80 mm en 24 horas en algunas regiones. Las precipitaciones, aunque desiguales, fueron suficientes para reactivar los procesos de siembra. 

"Tuvimos lluvias desde Concepción hacia el sur, en zonas como Belén, Tacuatí y San Pedro, donde los valores oscilaron entre 5 y 50 mm. A medida que nos desplazamos hacia el sur, los registros fueron más altos, llegando incluso a los 80 mm en 24 horas", señaló Mayeregger. 

Estas lluvias permiten que las siembras anteriores se afiancen, y los productores ya están iniciando nuevas siembras en áreas donde el terreno lo permite.

Sin embargo, el coordinador del MAG subrayó que "sigue faltando agua en algunos lugares", especialmente para la recuperación de los cursos hídricos, aunque el impacto no es tan negativo como en otras ocasiones. "En general, el panorama es bastante positivo", añadió.

Todos los cultivos beneficiados

Las lluvias no solo favorecieron a la producción de soja, sino a todos los cultivos. "Chía, sésamo, que estaba retrasado al menos un mes, también ha recibido los beneficios de las lluvias", explicó. 

Para muchos de estos cultivos, la llegada de la lluvia fue crucial, "los cultivos que ya estaban implantados están felices, por decirlo en términos coloquiales", esto según el coordinador porque ya tienen la humedad suficiente para "arrancar bien".

Edgar Mayeregger, coordinador de la Unidad de Gestión de Riesgos del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG)

A pesar de la amenaza latente del fenómeno de La Niña, que generalmente reduce las precipitaciones, Mayeregger sostuvo que las lluvias actuales están contribuyendo a un buen inicio de la zafra 2024-2025.

La importancia del clima y la situación en el Chaco

"Nuestra agricultura es completamente dependiente del clima", afirmó. 

Esto ya que se pueden manejar factores cómo el suelo, las plagas, las enfermedades y las variedades, "pero el clima no lo podemos controlar", explicó Mayeregger, explicando cómo las condiciones atmosféricas determinan el éxito o el fracaso de las cosechas. "Si tenemos agua, el resto prácticamente es manejo", concluyó.

En cuanto a la situación climática en el Chaco, Mayeregger comentó que, aunque el bajo y el centro del Chaco tuvieron lluvias relativamente buenas, el norte sigue enfrentando problemas. 

"Las lluvias en esa región se instalarán definitivamente hacia fines de octubre y noviembre", indicó.

La zafra 2024-2025

Al ser consultado sobre su visión para el futuro del sector, Mayeregger dijo que  a pesar de los desafíos que pueda presentar el clima en los próximos meses. "Con estas lluvias, el arranque de la zafra 2024-2025 es bastante optimista".

Pero también  advirtió que es necesario seguir monitoreando las condiciones climáticas, especialmente si se confirma la presencia del fenómeno de La Niña.