La moneda norteamericana cerró la jornada del viernes ubicándose en el mercado minorista en G. 7.220, mostrando una caída cercana a los 70 puntos, desde el inicio del mes de septiembre. El Exministro de Hacienda, César Barreto, afirmó que la tendencia de la divisa estadounidense responde a una combinación de factores internacionales y domésticos que están moldeando el comportamiento del dólar frente al guaraní.
Indicó que, a nivel internacional, el dólar se ha debilitado alrededor de un 10% entre marzo y abril de este año, lo cual está directamente ligado a la inestabilidad generada en los mercados desde el inicio de la administración de Donald Trump en Estados Unidos, quien introdujo cambios bruscos en las reglas del comercio internacional y en los mercados de capitales, a decir de Barreto.
"Los mercados financieros internacionales están muy fluctuantes, muy volátiles todo este año. Sin embargo, nosotros tenemos una coyuntura de flujo de divisas que pareciera no alinearse totalmente con una caída tan fuerte que hubo de la cotización del dólar en Paraguay", señaló Barreto.
De este modo, puntualizó que el país enfrenta una situación compleja en su balanza de pagos, debido a un deterioro en los términos de intercambio: el precio de la soja, principal producto de exportación, cayó significativamente el año pasado, lo cual redujo los ingresos de divisas.
Como resultado, agregó, Paraguay experimenta un déficit en la cuenta corriente de la balanza de pagos equivalente al 4% del producto interno bruto (PIB), un nivel considerado como elevado para la economía nacional. Según el Exministro, este desequilibrio debería presionar al tipo de cambio hacia arriba, ya que un dólar más alto contribuiría a mejorar la competitividad de las exportaciones y equilibrar los flujos comerciales.
Proyecciones
"Hoy tenemos una coyuntura en la que el dólar internacional se debilita, lo que influye en su cotización frente al guaraní. Pero, al mismo tiempo, nuestra economía requiere un tipo de cambio más alto para corregir ese déficit en cuenta corriente", explicó el experto, indicando que este cruce de tendencias (la fuerza internacional a la baja y la necesidad doméstica de una corrección al alza) define la particularidad del escenario paraguayo.
Barreto agregó que, en este contexto, el papel del Banco Central del Paraguay (BCP) será clave, pues la autoridad monetaria puede intervenir en el mercado cambiario para suavizar las fluctuaciones y evitar movimientos bruscos que afecten a los agentes económicos. No obstante, considera que el tipo de cambio de equilibrio debería ubicarse en un nivel más alto al actual, aunque la corrección se produciría de manera gradual en el transcurso del próximo año.
Así, el Exsecretario de Estado apuntó que un dólar bajo puede parecer beneficioso en el corto plazo para quienes importan bienes de consumo o insumos, ya que abarata costos, pero también se debe tener en cuenta la necesidad del sostenimiento de un equilibrio macroeconómico.
Así, un guaraní demasiado apreciado podría perjudicar la competitividad de los sectores exportadores, en un momento en que los ingresos por commodities ya muestran debilidad. "Dependiendo de cómo vaya interviniendo el BCP en el mercado, esa corrección hacia los niveles de equilibrio sería probablemente en el transcurso del próximo año", observó.