La industria molinera paraguaya da un paso importante hacia la internacionalización. Desde la Cámara Paraguaya de Molineros (Capamol) confirmaron que ya se están enviando muestras de harina a México y Centroamérica, con vistas a concretar los primeros envíos comerciales en los próximos meses.
"Ya nos han aceptado las muestras de Centroamérica, ahora está en proceso de prueba las muestras que están yendo a México", explicó Enrique Arrúa, Director de Capamol.
Estas pruebas se realizan en colaboración con la Asociación Mexicana de Panaderos, que manifestó interés en la harina nacional tras la visita de empresarios mexicanos al país.
El proceso incluye el envío de pequeñas cantidades de muestra, de aproximadamente un kilo, con el fin de realizar evaluaciones técnicas y comerciales. Una vez aprobadas, se prevé avanzar hacia exportaciones de mayor volumen.
Producción récord y precios en baja
El 2025 se perfila como un año de alta producción de trigo y según Capamol, la cosecha alcanzará niveles récord, favorecida por una buena temporada climática.
Arrúa detalló que el exceso de oferta provocó una reducción significativa en los precios del cereal, que actualmente ronda los US$ 200 por tonelada, frente a los US$ 300 o más registrados en años anteriores. En consecuencia, también bajó el precio de la bolsa de harina de 50 kilos, que hoy se sitúa entre 175.000 y 180.000 guaraníes.
"Hay una alta expectativa en cuanto a cantidad de cosecha esperada, lo cual también va a redundar en un mejor precio de la harina para el consumidor", señaló.
Capacidad ociosa y necesidad de abrir mercados
Paraguay produce entre 500.000 y 600.000 toneladas de harina anualmente, de las cuales la mitad del trigo nacional se destina al consumo interno.
Aunque los molinos operan solo al 60% de su capacidad, lo que impulsa la búsqueda de nuevos destinos para colocar el excedente.
"Requerimos generar exportación para que ese otro trigo que hoy se envía como materia prima pueda ser procesado localmente y salir al exterior con valor agregado", explicó Arrúa.
Hasta el momento, la exportación de harina paraguaya se limita principalmente a Bolivia, debido a la falta de competitividad frente a los subsidios del sector molinero argentino. Aunque, los cambios recientes en la política económica de Argentina abrieron una nueva ventana de oportunidad para la industria local.
Harina y pastas paraguayas en el exterior
Arrúa proyecta que para 2026 Paraguay ya esté exportando harina de trigo de forma sostenida y Centroamérica se posiciona como el mercado más prometedor, ya que la mayoría de sus países no produce trigo y depende completamente de las importaciones.
Durante una visita a la feria internacional Anuga, realizada en Alemania, Capamol también identificó potencial en la exportación de pastas paraguayas, impulsadas por nuevas industrias nacionales que incorporaron maquinaria italiana de última generación.
"Vemos con muy buenos ojos la posibilidad de exportar pasta al exterior con la calidad que se tiene, porque la calidad se da por dos motivos: la harina y el nivel de las maquinarias", finalizó.