El sistema bancario paraguayo cerró el primer trimestre de 2025 con utilidades a distribuir por US$ 157,2 millones, según el último boletín del Banco Central del Paraguay (BCP). Esto representa un aumento del 3,9% frente a los US$ 151,3 millones registrados en marzo de 2024, lo que indica un avance moderado, pero sostenido en el desempeño global del sector.
Analizando los principales números, Itaú se encuentra al frente, con US$ 35,8 millones de utilidades, aunque esta cifra refleja una disminución del 10,5% respecto al mismo período del año pasado, cuando había cerrado entonces el primer trimestre en US$ 40 millones.
Continental se encuentra en segundo lugar, con US$ 32,5 millones, mostrando un crecimiento del 10,8%, cuando se había posicionado en marzo con un total de US$ 29,3 millones. Posteriormente se encuentra el Banco Nacional de Fomento (BNF), con US$ 23,3 millones, y un incremento del 13,2%.
La lista sigue con Sudameris, que registró US$ 14,2 millones, cayendo un 17,6% en términos interanuales, atendiendo que hasta marzo de 2024 se había encontrado en US$ 17,2 millones. GNB cerraría la lista, con US$ 11,8 millones, marcando un crecimiento del 11,8%.
Otras entidades bancarias
Banco Familiar se ubicó en la lista con una utilidad de US$ 10,9 millones, registrando así un aumento considerable del 37,6% respecto a los US$ 7,95 millones del mismo periodo del año anterior. Por su parte, BASA obtuvo una utilidad de US$ 3,42 millones, con una leve baja del 5,2% frente a los US$ 3,62 millones del año anterior.
En la misma línea de registro de ganancias se encuentra Citibank, con US$ 3,3 millones, lo que representa una caída significativa del 46,5% respecto a los US$ 6,17 millones distribuidos en 2024. También se destacaron Interfisa Banco, con un crecimiento del 117,6%, mientras que Solar Banco cerró el primer trimestre con un 52,8% de crecimiento en utilidades.
En términos generales, los datos muestran que aunque el sistema financiero paraguayo continúa siendo rentable, se observa un reordenamiento competitivo. Bancos tradicionales enfrentan un entorno más desafiante, mientras nuevas entidades y jugadores medianos ganan cada vez más terreno, dentro del sistema nacional.