Exportaciones con aroma a campo: productos del agro ganan valor aunque pierden terreno en volumen
Aunque el comercio exterior paraguayo muestra una leve caída en lo que va del año, el repunte de la carne bovina sostiene al sector agroindustrial, en medio de retrocesos en productos tradicionales como la harina y el aceite de soja.

El comercio exterior del Paraguay alcanzó un total de US$ 10.610,7 millones al cierre de abril de 2025, según el más reciente informe del Banco Central del Paraguay (BCP). La cifra representa una disminución del 1,7% en comparación con el mismo período del año anterior.

Las exportaciones totales del país sumaron US$ 5.149,5 millones entre enero y abril, lo que refleja una caída del 6,4% en términos interanuales. 

Solo en el mes de abril, los envíos al exterior bajaron un 13,8% frente al mismo mes de 2024. Paraguay mantuvo relaciones comerciales con 129 destinos en este periodo, pero ese alcance no fue suficiente para contrarrestar la baja en los volúmenes exportados y la desaceleración de varios productos tradicionales.

Las MOA crecen en valor, pero bajan en volumen

Un punto destacado dentro del análisis es el desempeño de las manufacturas de origen agropecuario (MOA), que lograron un crecimiento del 6,2% en valor exportado, alcanzando los US$ 1.361,8 millones. 

Este avance fue impulsado principalmente por mayores envíos de carne y menudencia bovina, según señala el reporte del BCP. También el aceite de soja aportó positivamente, aunque en menor medida.

Sin embargo, el crecimiento en valor contrastó con una caída en el volumen físico exportado. Las MOA registraron una reducción del 5% en toneladas enviadas, lo que representa una baja de 78,8 mil toneladas respecto al año anterior. Este retroceso se explicó, principalmente, por menores volúmenes de harina y aceite de soja, dos productos clave del complejo oleaginoso.

La carne lidera el repunte del sector agroindustrial

La carne y menudencia bovina se consolidó como el motor principal del sector agroindustrial exportador. Generó ingresos por US$ 672,2 millones, lo que implica un crecimiento del 36,9% en comparación con el primer cuatrimestre de 2024. 

Esta variación equivale a US$ 181,2 millones adicionales, y confirma el peso del rubro cárnico dentro de la canasta exportadora nacional.

En el extremo opuesto, la harina de soja mostró una fuerte caída del 23,6% en ingresos, totalizando apenas US$ 176,1 millones frente a los US$ 230,6 millones del año anterior. El arroz parborizado también tuvo un retroceso del 19,9% en valor exportado, a pesar de haber aumentado en volumen. Por su parte, el aceite de soja mostró un comportamiento positivo al registrar un crecimiento del 9,1% en valor, alcanzando los US$ 163,7 millones.

Otros productos como tripas y estómagos de animales también mejoraron sus cifras, con un incremento del 9,8% en ingresos. No obstante, el grupo clasificado como "resto de MOA" cayó un 12,5%, evidenciando una pérdida de competitividad en varios rubros menores que, si bien no lideran en volumen, son relevantes para el entramado agroindustrial.

Disparidad en el volumen exportado

El comportamiento por toneladas también fue dispar. La carne y menudencia bovina pasó de 108,3 mil a 128,5 mil toneladas, con un crecimiento del 18,6% en volumen. 

En cambio, productos como la harina de soja y el aceite de soja mostraron importantes caídas. La harina descendió de 645,3 mil a 584,2 mil toneladas (-9,5%), mientras que el aceite bajó a 172,9 mil toneladas (-9%).

A pesar de haber generado menos ingresos, el arroz parborizado aumentó su volumen exportado en un 9%, alcanzando las 351,8 mil toneladas frente a las 322,7 del año pasado. En tanto, las exportaciones de tripas y estómagos de animales crecieron un 18,3% en volumen, aunque su peso dentro del total sigue siendo menor. 

El grupo "resto de MOA" tuvo una caída más marcada, del 17,2% en toneladas, reflejando el estancamiento de varios subsectores de la agroindustria.