En Paraguay se redujo la pobreza y aumentó la clase media en los últimos 20 años, según el BM
Según un reciente informe del Banco Mundial, Paraguay redujo la pobreza del 51,4% al 24,7% en los últimos 20 años. En línea con este avance, la clase media experimentó un aumento del 24,8% de la población en 2003 al 41,6% en 2022.

El Banco Mundial en su nuevo Informe de Pobreza y Equidad para Paraguay: "Estrategias para Potenciar el Crecimiento Inclusivo y la Reducción de la Pobreza", resaltó que el país tuvo avances significativos en la reducción de la pobreza en los últimos 20 años, llegando a reducirla en casi 50%. 

"Paraguay ha tenido logros importantes en mejorar las condiciones de vida de su gente. La pobreza moderada disminuyó de 51,4% en 2003 a 24,7% en 2022, mientras que la pobreza extrema cayó al 5,6%. El crecimiento económico ha sido el principal motor detrás de este proceso, representando dos tercios de la reducción de la pobreza durante este período" señaló Eliana Rubiano-Matulevich, Economista Senior del Banco Mundial para Paraguay y Perú.

En línea con la reducción de la pobreza, la clase media del país experimentó un notable aumento, pasando del 24,8% de la población en 2003 al 41,6% en 2022. Sin embargo, en el informe mencionan que el ritmo de reducción de la pobreza ha disminuido desde 2014. 

Señalaron que este ritmo más lento se atribuye a desafíos globales recientes como la pandemia, sequías y presiones inflacionarias internacionales, que han afectado la economía y subrayan la importancia de fortalecer la resiliencia climática del país.

Por otro lado, mencionaron que la urbanización de la pobreza y las disparidades en educación y empleo también han contribuido a esta desaceleración, destacando la necesidad de políticas inclusivas y dirigidas para abordar estas desigualdades.

El reporte refleja que las tasas de pobreza varían en los distintos grupos demográficos. En el caso de las mujeres en edad productiva, según el BM, tienen una probabilidad de 6 puntos porcentuales más alta de vivir en hogares pobres que los hombres. 

En tanto, en las comunidades indígenas, las tasas de pobreza son casi 3 veces más altas que las tasas del promedio nacional (66%), lo que sugiere la necesidad de atención focalizada.

 "Es importante señalar que, en 2023, Paraguay logró avances importantes, reduciendo la pobreza moderada en 2,8 puntos porcentuales y la extrema en 1,2 puntos. Estos logros reflejan el impacto positivo de las políticas sociales y la recuperación económica tras la pandemia de COVID-19", subrayó Rubiano-Matulevich.

 Sin embargo, aseguró que, las disparidades geográficas y sociales continúan siendo un desafío, con mayores tasas de pobreza en las zonas rurales y entre las mujeres en el pico de edad productiva y entre las comunidades indígenas, lo que presenta oportunidades para políticas más inclusivas.

Indicaron que Paraguay ha mostrado un notable avance en la reducción de la pobreza, pero todavía enfrenta desafíos importantes que deben ser abordados para asegurar que el crecimiento económico beneficie a todos.

El camino para superar desafíos

Entre las principales recomendaciones que lanzó el BM para seguir logrando buenos resultados, está la Inversión en capital humano dado que señalan que la mejora de la calidad educativa y el acceso equitativo a la educación son fundamentales para el futuro de Paraguay. 

"Priorizar la educación temprana, abordar las disparidades educativas en comunidades rurales e indígenas, y alinear la formación con las demandas del mercado laboral son pasos cruciales para desarrollar una fuerza laboral calificada y competitiva", añadieron. 

Así también, la generación de empleos de calidad, es sumamente importante, teniendo en cuenta que el aumento de la productividad y la creación de empleo de calidad son esenciales para mejorar los ingresos y reducir la vulnerabilidad. 

Por otro lado, instaron a lograr el fortalecimiento del sistema fiscal puesto que mejorar la progresividad del sistema tributario y aumentar la base tributaria es clave para financiar inversiones sociales son claves. "Simultáneamente, expandir y mejorar la focalización de los programas de protección social puede ayudar a reducir la vulnerabilidad y promover la movilidad económica", dijeron. 

Por último, indicaron que hay que avanzar en el aumento de la resiliencia climática. Mencionaron que aunque el país ha identificado la adaptación climática como una prioridad, aún enfrenta grandes desafíos. Se estima que un 25% de la población está en riesgo de sufrir inundaciones, mientras que un 40% está expuesto a eventos de calor extremo.