El sorgo gana terreno en Paraguay como alternativa rentable y sostenible
El sorgo experimenta un crecimiento impulsado por su rusticidad, su uso en la producción de etanol y su aporte a la rotación de cultivos.

El sorgo se consolida como una opción cada vez más relevante dentro del ecosistema agrícola paraguayo. Su resistencia, menor costo de producción y versatilidad en el uso industrial y ganadero lo posicionan como un cultivo estratégico en regiones donde otros granos enfrentan mayores dificultades.

El Director Ejecutivo de la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco), Hugo Pastore, explicó que el sorgo comparte muchas características con el maíz, pero con ventajas de adaptación y costo.

El sorgo es un cultivo que en su producción, en sus técnicas y en su época de siembra es muy parecido al maíz.

"Ambos son cereales y se pueden usar para alimentación animal. El maíz se usa más en aves y cerdos, pero el sorgo igualmente puede ser utilizado en producción láctea, de ganado bovino y últimamente también en la producción de etanol", señaló.

Un cultivo más rústico y accesible

Frente a las variaciones climáticas y los desafíos de suelo, el sorgo se convirtió en una alternativa atractiva para los productores de departamentos como San Pedro, Canindeyú y Caaguazú.

Hugo Pastore, Director Ejecutivo de Capeco

Pastore explicó que el sorgo es un cultivo que es más rústico que el maíz y sus costos de producción son menores

"El potencial de rentabilidad también eventualmente es inferior, pero en términos de necesidad de caja es más amigable para el productor", agregó.

Según datos de Capeco, la superficie sembrada de sorgo superó las 150.000 hectáreas en la última campaña, con una buena aceptación por parte de las alcoholeras y también de sectores ganaderos.

Además, el cereal empieza a tener presencia en los mercados de exportación, principalmente hacia Brasil y Uruguay.

 

Sustentabilidad y rotación de cultivos

Además de su rentabilidad, el sorgo ofrece beneficios agronómicos que contribuyen a la salud del suelo.

"Al igual que el maíz, también es muy importante la cantidad de paja que queda en el suelo una vez cosechado", destacó Pastore y mencionó que ayuda luego a la cantidad de materia orgánica que tiene el suelo, entonces en ese sentido también es muy interesante.

De esta forma, concluyó que el sorgo no solo aporta diversidad productiva y nuevas oportunidades comerciales, sino que también fortalece la sostenibilidad del sistema agrícola nacional, convirtiéndose en un aliado estratégico para el futuro del agro paraguayo.