El Presidente del CIP, Iván Dumot, manifestó que el escenario internacional ha logrado mayor tranquilidad, con respecto a la crisis original suscitada con las medidas impuestas por el Gobierno norteamericano. EE.UU. ha llegado a una tregua con China y los nuevos acuerdos que se van logrando generan buenos números dentro de unos márgenes más razonables para el comercio internacional.
"Esto no debería generar grandes escenarios de sobreoferta, sobredemanda o escasez de productos en algunos casos, tampoco distorsionar la disponibilidad de productos en los mercados. Con esto no se espera una gran variación de la oferta de productos, sobre todo desde el sector asiático", expresó Dumot.
Así, desde el sector no vaticinan una reducción considerable en los precios de productos importados de Asia, lo cual originalmente podría haberse observado si el Gobierno norteamericano se mantenía firme en sus posiciones. Entonces, este escenario es más tranquilizador, aunque no se descartan particularidades en algunos productos, así como también oportunidades de mejores precios de origen asiático a ser aprovechados por Paraguay, en términos de importación.
"Pero esto ya no tiene la magnitud de la que anteriormente se conversaba. En cuanto al impacto de estos aranceles sobre Paraguay, la situación con el país siempre estuvo clara, el margen del 10% que impuso el Gobierno estadounidense es similar al cual ya se cobra en Paraguay por los productos ingresados de EE.UU., por un acuerdo con la Organización Mundial del Comercio (OMC)", detalló.
De este modo, no se vislumbraba ningún tipo de variación en el costo de los productos americanos importados por Paraguay, bajo las circunstancias anteriormente acaecidas. Asimismo, tampoco se hablaría de un aumento o disminución en los volúmenes de los productos que vienen del país norteamericano.
Proyecciones
Dumot también brindó algunas proyecciones con respecto a la expectativa del sector importador para el corriente año. Remarcó que había iniciado el 2025 con mejores perspectivas y un plan relativamente ambicioso de crecimiento en los niveles de importación en el año, sin embargo algunos factores del primer trimestre inclinan al segmento a mirar con mayor cautela el periodo actual.
"Hay una serie de inconvenientes logísticos, particularmente en el río, que esperábamos regularizar, pero en contrapartida tenemos situaciones históricas con casi 500 barcazas demoradas en la zona de la confluencia. Esto no se había dado en el pasado, incluso pese a niveles mucho más bajos del río", refirió.
El Presidente del CIP agregó que estos hechos derivaron en aumentos de los costos logísticos y retrasos significativos en las mercaderías, por lo cual se empiezan a barajar caminos alternativos como la importación terrestre vía Chile o Uruguay. Todo esto genera un impacto no solo en el precio final de los productos, sino también en su disponibilidad, a lo cual se sumaría otro factor: el aumento en la cotización del dólar.