Economía de Paraguay podría crecer un 3,5% en 2025, pero la sequía amenaza con ponerle un freno, advierte Itaú
La economía de nuestro país experimentaría un crecimiento del 3,5% para el cierre del 2025, según las estimaciones de Itaú. Si bien los demás indicadores podrían permanecer estables, indicaron que la sequía representa un riesgo importante para la dinámica económica en este año.

Itaú publicó sus estudios macroeconómicos y los temas que serán claves en el 2025 para el país. En el reporte indicaron que se proyecta un crecimiento del producto interno bruto (PIB) del 3,5% para 2025, respaldado principalmente por el consumo, aunque existen riesgos a la baja debido a la sequía que se está registrando en este periodo. 

En cuanto a la demanda, se espera que el consumo privado siga siendo un motor para el crecimiento económico, complementado por los efectos indirectos del ajuste macroeconómico en Argentina, cuyos impactos se prevé continúen durante los próximos meses. 

En términos de oferta, los sectores de servicios (incluido el comercio), la industria manufacturera y la construcción serán los principales impulsores de la actividad económica. Recalcan que el sector agrícola podría enfrentar dificultades, ya que una sequía aún incierta en su magnitud podría afectar su desempeño.

Así también, anticiparon que la inflación cerrará el año en un 3,5%, lo que está alineado con el objetivo más bajo establecido por el Banco Central del Paraguay (BCP). Es importante mencionar que la matriz bancaria, en diciembre pasado, anunció la reducción de la meta de inflación en el 3,5%, considerándose el nuevo horizonte para la política monetaria. 

Los analistas mencionan que este resultado refleja una política monetaria coherente con las metas inflacionarias, y se espera que el compromiso firme del banco en controlar la inflación continúe a lo largo de 2025. 

Además, se proyecta que la estabilidad del tipo de cambio en términos reales jugará un papel importante en el control de la inflación durante el próximo año. Estos elementos, sumados a las medidas adoptadas por el Banco Central, deben ayudar a mantener la inflación bajo control, favoreciendo un entorno económico más estable.

Política más cautelosa

Por otro lado, indicaron que el objetivo de inflación más bajo y la previsión de que la Reserva Federal no reducirá las tasas de interés limitarán las posibilidades de una mayor relajación monetaria en el corto plazo. Este escenario plantea desafíos para implementar políticas expansivas adicionales, ya que las condiciones internacionales siguen siendo restrictivas en términos de tasas de interés.

El Comité de Política Monetaria del Banco Central decidió mantener la tasa de interés oficial en un 6,0% durante diciembre, marcando su noveno mes consecutivo en el mismo nivel. Esta medida refleja un enfoque cauteloso ante la inflación y los factores externos, buscando equilibrar el control de precios sin comprometer el crecimiento económico.

Además, la reciente revisión alza de la tasa neutral, situada ahora en un rango entre 1,3% y 2,6%, con una mediana de 1,7%, también reduce el margen para continuar con los recortes de tasas. Esta actualización indica un enfoque más restrictivo para los próximos meses, lo que sugiere que el Banco Central podría adoptar una postura más conservadora en cuanto a la política.