De acuerdo con el último boletín bancario del Banco Central del Paraguay (BCP), el saldo contable en las tarjetas de crédito de las entidades bancarias del país ha superado al cierre de marzo de 2025 los US$ 584 millones. En el mismo periodo del año pasado, se había alcanzado poco más de US$ 485 millones, con lo cual se hablaría de un aumento que casi llegaría a los US$ 100 millones.
Dentro de esos datos, son cinco los bancos con saldos más altos en tarjetas de crédito, donde Itaú se lleva el primer lugar. El mencionado banco tiene casi US$ 220 millones en su cartera, con lo cual se observa un crecimiento interanual del 12,6%, al recordar que había cerrado marzo de 2024 con poco más de US$ 194 millones, donde ya había dado un crecimiento interanual del 25%, en comparación con 2023.
A Itaú le sigue en segundo lugar Continental, con un saldo contable en sus tarjetas de crédito rondando los US$ 71 millones. En marzo de 2024, dicha entidad financiera había alcanzado los US$ 43,2 millones, con lo cual se observaría una variación interanual del 64%; esto casi se había publicado al compararlo entre 2024 y 2023, lapso donde se determinó un incremento de más del 100%.
Sudameris cierra el tridente bancario, con un saldo contable que llega a US$ 66,8 millones a marzo de 2025, significando esto un aumento del 21% comparado con el mismo periodo de 2024. En ese entonces, los números rondaron los US$ 55 millones, cuando se había llegado a superar el 160%.
Más números
También se destaca el crecimiento sostenido de la cartera de ueno y GNB. La primera entidad bancaria se ubica en el cuarto lugar, con un saldo contable de US$ 62,1 millones, mientras que la segunda termina la lista con un registro de US$ 45,7 millones dentro de su cartera. Analizando las variaciones interanuales de ambos bancos, ueno ha tenido un aumento del 353%, mientras que GNB ha registrado un incremento aproximado de 22,8%.
El volumen, conocido como saldo contable o saldo total de créditos colocados en tarjetas de crédito, refleja el monto total que los bancos han prestado a sus clientes a través de este instrumento. Su análisis permite identificar qué entidades financieras están más activas en el financiamiento al consumo, así como en otros segmentos como hogares y empresas.