¿Cómo estamos en lo macro y en lo micro?
Vamos a tener un año de buen crecimiento que va a rondar el 4%, que es un crecimiento bastante, bastante estándar para nosotros. En general los impulsos se dan por el lado del sector agropecuario. Pero es importante también tener en cuenta cómo se mide esto, medimos el sector agrícola por producción, el sector ganadero por faena y el sector industrial por exportación en general.
Entonces eso hace que, por ejemplo, un año de sequía en el sector ganadero, le obliga a vender más, entonces se faena más, pero no quiere decir que fue un buen año ese para el sector, incluso pudo haber sido un mal año, pero el volumen aumentó. Ahora, por ejemplo, lo que está pasando en el sector, como los precios están bajos, está obligando a vender más ganado que antes y eso hace que se le va achicando el capital, pero cuando evalúas el Producto Interno Bruto vez que sube consistentemente.
¿Cómo estamos a nivel de indicadores?
Venimos con una tasa de empleo bastante congelada, en algunos sectores está disminuyendo, pero me llamo mucho la atención que en la Encuesta de Empleo del Segundo Semestre hay una pérdida de 53.000 empleos y está muy concentrado al sector primario fundamentalmente, donde hay 37.000 empleos perdidos.
¿Y cómo se explica ese número?
Creo que en gran parte es lo que está en el sector ganadero que se está achicando, estamos viendo que en los últimos cuatro años hay unos 20.000 productores menos de lo que había anteriormente en Paraguay.
Hay que entender que el sector ganadero está dividido muy radicalmente en dos partes, un sector que maneja el 90 % del ganado, que son alrededor de 3.000 productores y los que manejan el otro restante 10% del ganado que son 135.000 productores.
¿Qué opina del sector forestal?
Hay gente migrando al sector forestal en el norte, es un rubro bastante nuevo para nuestro país donde aún hay muchas incógnitas, sobre todo para el tenedor de tierras.
¿Qué le dicen los números del sector de la construcción?
Es un sector que se ha visto bastante golpeado también en los últimos años por dos razones, una es la reducción de inversiones que ha hecho el Estado y la otra es que la construcción privada sufrio un shock bastante importante porque un porcentaje importante de la demanda, que estimamos es entre el 20% y el 25 % que había sobre sobre la vivienda vivienda, sobre todo vivienda era de argentinos y al subir la tasa de interés en EEUU, estos optan por comprar este instrumento que rinde similar, pero que es mucho más liquido y en un país con altísima seguridad.
¿Por qué se da esta reducción de la inversión pública?
El Estado firma a fines de 2022 un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional donde dicen que el déficit fiscal va a llegar, va a alcanzar el 1,5% en el año 2024, después esto lo cambian para el 2026. Este acuerdo de convergencia en un presupuesto muy rígido como es el paraguayo, exige por parte del gobierno que corte los gastos no rígidos, y los gastos no rígidos básicamente son los gastos de inversión.
¿Está bien recortar inversión para mantener la estabilidad fiscal?
Me parece razonable en la medida en que puedas generar otros fondos u otras fuentes para poder cubrir los gastos de inversión. El modelo que ha usado Paraguay ha sido el de generar un ahorro muy fuerte, no invertir en nada prácticamente, esta fue la posición hasta el Gobierno de Fernando Lugo, con Dionisio Borda cuando discuten el presupuesto 2012, que es cuando se desmadra el ahorro.
¿Por qué?
Porque se suben los salarios del sector público un 38%, y esto no solamente genera una perdida del ahorro, sino también un déficit.
A usted le tocó inaugurar el déficit como Ministro de Hacienda
Así es, siendo el heredero de esa historia, Lugo y Borda no pudieron políticamente defender esa situación. Nosotros con la emisión de bonos empezamos a cambiar el modelo este de ahorrar todo lo que se podía, pasamos de un Estado que no gastaba en infraestructura pública a uno que invierte financiado con deuda
¿Es sostenible este modelo?
Se plantea una emisión de bonos con una herramienta de control que es la ley de responsabilidad fiscal, así que podes gastar pero tenes una medida para frenar. Además se pone la ley de Alianza Público Privada (APP) al lado para atraer capitales privados a la obra pública, porque Paraguay tiene una necesidad del orden del 75% de su Producto Interno Bruto en inversión y son números muy grandes para alcanzar los niveles promedios de América Latina.
¿Esto es solo para rutas?
No, no estoy hablando solamente de rutas, también es el déficit en agua y saneamiento, electricidad, infraestructura en educación, salud y otros.
¿Le parece que funcionó?
El problema es que han pasado 12 años de eso, y la atracción de capital privado es una dinámica que parece no funcionar, ya que tenemos solamente una obra con APP hasta hoy y se han rechazado innumerable cantidad de proyectos lo cual no me parece muy razonable.
No es el Estado el único que debería conocer cuál es la infraestructura que hace falta en el país, por ejemplo, la hidrovía o el aeropuerto.
Siguiendo por los otros sectores de la economía. ¿Cómo ve a los servicios?
Este viene golpeado desde la pandemia, ellos estuvieron cerrado un año y de poco han ido volviendo a sus niveles anteriores y la estrategia para pasar este mal tiempo fue la de endeudamiento, no solamente de las personas, sino también de las empresas, estamos hablando del sector más empleador del país, que tuvo que tomar deuda para sobrevivir.
Así que hoy tenemos una situación bastante importante, donde vemos un grupo de empresas y personas muy endeudadas, sobre todo mipymes, que representan arriba del 70% de las empresas del país, y el empleo en general en el país.
¿Como hacemos para destrabar la economía y que se crezca a tasas mayores?
Necesitamos otra fuente de generación de riqueza inicial, que puede ser el sector forestal por ejemplo, que tiene unas perspectivas interesantes.
El Banco Mundial recomienda que aumentemos nuestra productividad. ¿Cómo se logra esto?
Se logra por el lado del capital y primero tenemos que romper la falacia de que la industria es el generador de empleo, porque antes una fábrica que se manejaba con 100 personas, hoy solo necesita 3.
¿Se puede lograr con una población que ya no es tan joven?
El incremento de la mediana de la población ha sido de 5 años en los últimos 10 años, pasamos de 24 años de mediana a 29 años y para invertir necesitamos capital.
¿Cómo conseguimos este capital que necesitamos?
Para eso hay que generar ahorro interno, y en Paraguay es difícil porque solamente el 22% de la población tiene jubilación, y esta es la esencia del ahorro, un capital que es a largo plazo. Tenemos que levantar los niveles de la población que tienen seguridad social, debemos llegar a la media de América Latina que es del 65%
Básicamente triplicar nuestro estado actual...
Acá vos solamente tenés ahorros jubilatorios en relación de dependencia y el 75% de las empresas son informales o pymes. Más de un millón de personas hoy son contribuyente al IVA y ni una de estas tienen jubilación, ni tampoco un servicio de salud.
Entonces, con un ahorro jubilatorio podemos mejorar la red de protección social de una población que se va envejeciendo.
Entonces estamos frente a un problema serio...
Si tenemos un ahorro jubilatorio, podemos generar una inversión de capital. Mira el caso de Chile, ellos desarrollaron todo su plan forestal, la industria del salmón, la de las frutas y todo con inversiones jubilatorias, hicieron tanto que en un momento empezaron a invertir fuera de su país.
¿Cómo logramos eso?
Lo que te dije antes, si tenés 1 millón de personas que están contribuyendo al IVA, es gente que tiene cierto poder adquisitivo y se le podría exigir un pago jubilatorio y creo que podemos desmonopolizar el servicio de administración jubilatoria.
Ese ahorro importante a nivel nacional puede llegar a ser 20% o 25 % PIB, hoy está en 5% con lo de IPS.