La industria paraguaya enfrenta incertidumbre por el creciente déficit fiscal, los atrasos en pagos del Estado y la presión energética. La Unión Industrial Paraguaya advirtió que, sin correcciones urgentes, estos factores podrían frenar inversiones, producción y generación de empleo.
El primer vicepresidente de la Unión Industrial Paraguaya (UIP), Gerardo García, describió un escenario fiscal "profundamente preocupante" para el cierre del año y el inicio de 2026.
El punto crítico es el creciente déficit de la Caja Fiscal, que este año requerirá cerca de US$ 300 millones del Presupuesto General de la Nación para cubrir jubilaciones. Ese desvío de recursos presiona directamente los pagos del Estado a proveedores, contratistas y sectores esenciales como medicamentos y obras públicas.
Según García, la magnitud del problema ya afecta la capacidad operativa del Gobierno. "Si hacemos algo lógico, lo que se tiene de presupuesto para el año que viene prácticamente va a ser absorbido en un 100% para el pago de las deudas", advirtió, lo que bloquearía completamente la compra de insumos críticos y la continuidad de proyectos de infraestructura.
La UIP prepara un informe técnico con el detalle del pasivo acumulado en instituciones como el Ministerio de Salud, el MOPC y el IPS, con el objetivo de solicitar al Poder Ejecutivo un plan concreto para revertir la situación.
Empresas frenadas y riesgo de cierre por falta de liquidez
El retraso en los pagos estatales ya está teniendo consecuencias directas en la industria. Pequeñas y medianas empresas proveedoras del Estado se encuentran en una situación financiera extrema, y algunas han cerrado o dejaron de participar en licitaciones.
García señaló que el problema se agrava por la ausencia de un mecanismo de apoyo específico al sector productivo.
"Hasta ahora no tenemos un fondo destinado exclusivamente para el crecimiento de la industria", afirmó. Mientras tanto, el único rubro que muestra un crecimiento extraordinario y estable es el financiero, lo que profundiza la brecha entre sectores.
La UIP insiste en que, sin un soporte financiero anticíclico, el riesgo de quiebras y caída de inversiones se incrementará durante el primer semestre del 2025.
Presión energética y advertencia por un uso que desplaza a la industria
El uso intensivo de energía por parte del sector de criptominería generó preocupación entre los industriales, quienes advierten que Paraguay podría comprometer su capacidad energética antes de lo previsto. Actualmente, estas empresas representan una de las mayores demandas del sistema y pagan tarifas elevadas, pero consumen capacidad que la industria considera estratégica.
García explicó que la prioridad debería ser el abastecimiento al sector productivo, dado su impacto en empleo y exportaciones.
"La industria necesita una energía de calidad y estable", señaló, advirtiendo que diferencias de trato tarifario podrían derivar en decisiones de tipo populista que afecten la competitividad.
La UIP propone habilitar la generación privada de energía para aliviar la presión sobre la ANDE y garantizar disponibilidad de largo plazo para el sector manufacturero.
Preocupación por la seguridad jurídica y el clima de inversión
El clima de negocios también se ve afectado por la existencia de medidas cautelares que permiten la entrada de mercaderías sin la aprobación de instituciones regulatorias como Dinavisa.
A ello se suman ocupaciones de tierras y retrasos en desalojos, fenómenos que generan incertidumbre y elevan el riesgo para nuevos proyectos.
Para la UIP, garantizar la estabilidad regulatoria y el funcionamiento pleno del sistema judicial es una condición indispensable para atraer capital industrial, especialmente en un momento de alta sensibilidad fiscal.
Crecimiento industrial, pero bajo amenaza
A pesar del contexto, la industria mantiene una tendencia de crecimiento y hoy representa alrededor del 22% del PIB, con nuevas inversiones y ampliaciones en marcha. El sector logró conquistar mercados y atraer capital, y proyecta seguir ganando participación en la economía nacional.
Finalmente García sostuvo que Paraguay solo podrá consolidarse como un hub industrial si logra resolver sus desafíos fiscales y energéticos. La apuesta, afirma, debe centrarse en importar tecnología, aumentar productividad y expandir la capacidad exportadora.