Agricultura con dos realidades: altos rindes en el sur y pérdidas en el norte
La última campaña agrícola mostró un Paraguay con altos rindes en unas regiones y fuertes pérdidas en otras. Con buen inicio de siembra, el sector encara precios internacionales inciertos y urge diversificar mercados.

La última campaña agrícola dejó al descubierto dos realidades muy distintas en Paraguay. Según palabras de Héctor Cristaldo, Presidente de la Unión de Gremios de la Producción (UGP), existen "dos Paraguay": uno que logró rendimientos altos y otro que enfrentó pérdidas por condiciones adversas. 

Esta dualidad marca el punto de partida para un nuevo ciclo que combina buenas perspectivas de siembra con la incertidumbre de los precios internacionales.

Cristaldo explicó que el centro, sur y este de la Región Oriental alcanzaron promedios de 3.000 kilos por hectárea en la cosecha reciente, mientras que departamentos del norte y parte de Caaguazú sufrieron un déficit hídrico que redujo la producción a 1.300 kilos por hectárea, generando resultados negativos para muchos productores. 

En contraste, la zafriña de maíz mostró una recuperación importante, con rindes que perfilan al 2025 como uno de los mejores años para este cultivo, y el trigo mantiene buenas perspectivas en plena cosecha.

Un inicio prometedor 

El arranque de la siembra de soja viene acompañado de humedad adecuada y temperaturas favorables. 

En varias zonas del país ya se registra entre un 50% y 60% de avance con buena germinación, y se esperan lluvias que reforzarían estas condiciones. 

Héctor Cristaldo, Presidente de la Unión de Gremios de la Producción (UGP)

Este escenario climático brinda confianza a los productores, aunque la preocupación se traslada al comportamiento del mercado internacional.

La gran incógnita

El titular de la UGP advirtió que la alta concentración de las exportaciones en Argentina representa un riesgo para el país, sobre todo ante la liberación de retenciones que frena las compras desde Paraguay. 

"Necesitamos diversificar mercado, buscar nuevos destinos y salir hablando con Taiwán a ver si ellos compran, porque China no está comprando", señaló.

La volatilidad en los precios de la soja, el maíz y el sésamo, sumada a un escenario global incierto con menor demanda de China y movimientos en Estados Unidos y Brasil, condiciona las proyecciones para el corto plazo.

A pesar de las tensiones externas, el clima favorable permite al sector iniciar la campaña con optimismo.

 La clave, según Cristaldo, será sostener el ritmo de producción y avanzar en la diversificación de mercados para reducir riesgos y asegurar mejores condiciones para los productores paraguayos en un entorno mundial desafiante.