Células madre, IA y precisión: hacia dónde avanza la odontología moderna
El especialista en endodoncia, el Dr. Daniel Franco, destacó cómo la tecnología, la inteligencia artificial (IA) y la investigación con células madre están transformando la odontología moderna. Puntualizó así que la preservación del tejido natural y las investigaciones regenerativas aparecen como el gran horizonte de la odontología, impulsadas por avances tecnológicos cada vez más precisos.

Durante años, la odontología estuvo asociada al miedo, al dolor y a tratamientos largos que obligaban al paciente a pasar múltiples veces por el consultorio. Hoy, sin embargo, la evolución tecnológica transformó por completo la experiencia odontológica y abrió paso a un nuevo paradigma, con la odontología regenerativa, una tendencia que apunta no solo a reparar daños, sino a recuperar tejidos naturales del propio paciente.

Ese es el eje sobre el que reflexionó el odontólogo Daniel Franco, especialista en endodoncia, rama de la odontología que se ocupa principalmente del tratamiento del dolor y las infecciones dentro del diente. Aunque popularmente suele relacionarse únicamente con el “tratamiento de conducto”, Franco explicó que el alcance de esta especialidad es mucho más amplio y está íntimamente ligado a la conservación de las piezas dentales.

“La tendencia actual ya no pasa por destruir y reemplazar tejidos con materiales artificiales. Hoy las investigaciones apuntan a regenerar los tejidos propios del paciente, porque no existe ningún material capaz de sustituir completamente al tejido humano”, sostuvo.

El Doctor puntualizó que el futuro de la odontología se encuentra en la preservación de los tejidos propios de los pacientes, pues hoy en día ya no se puede pensar en reemplazarlos. En Paraguay, indicó, ya se ha comenzado a trabajar bajo esta tendencia, extrayendo las muelas de juicio para enviarlas como prueba en Estados Unidos y analizar las aplicaciones de las investigaciones, al mantener las células madre de cada pieza dental.

Dr. Daniel Franco, especialista en endodoncia. Foto: Gabriela Figueredo para Forbes

La transformación de la endodoncia

La endodoncia, explicó el especialista, engloba todos aquellos tratamientos relacionados con infecciones internas del diente, traumatismos y patologías que generan dolor. El Dr. Franco señaló que se trata de una especialidad que evolucionó enormemente en las últimas décadas a través del avance de las herramientas diagnósticas y tecnológicas.

Antes, muchos procedimientos requerían varias sesiones y un desgaste considerable de la pieza dental. Actualmente, el objetivo es exactamente el contrario: intervenir lo mínimo posible y preservar la mayor cantidad de tejido sano.

“Hoy es inviable pensar en eliminar más estructura dental de la necesaria. Todo lo que pueda conservarse, se conserva. La odontología mínimamente invasiva existe justamente gracias a la tecnología, que nos permite trabajar con una precisión que antes era imposible”, afirmó.

El especialista señaló así que uno de los grandes cambios en la profesión fue la hiperespecialización de la odontología. Lo que antes recaía en un único profesional, hoy se divide en múltiples áreas: ortodoncia, periodoncia, estética dental, armonización facial, cirugía maxilofacial y endodoncia, entre otras. Esta segmentación responde, según explicó, al enorme volumen de conocimiento que existe actualmente sobre cada área específica.

El Doctor puntualizó que el futuro de la odontología se encuentra en la preservación de los tejidos propios.
FOTO: GABRIELA FIGUEREDO PARA FORBES

Aportes de la tecnología

A decir del Dr. Franco, más allá de la especialización de la profesión, la tecnología cambió radicalmente la manera de diagnosticar y tratar a los pacientes. Radiografías tridimensionales, tomografías digitales, escáneres intraorales, microscopios quirúrgicos, ultrasonido, láseres e inteligencia artificial forman parte del equipamiento habitual en muchos procedimientos modernos.

“Las cosas que no se pueden ver, no se pueden tratar y hoy trabajamos con microscopios quirúrgicos, tomografías en 3D y softwares que nos permiten visualizar el diente desde todos los ángulos. Eso hace que los tratamientos sean más rápidos, más certeros y muchísimo menos invasivos”, explicó.

El odontólogo recordó que, cuando realizó su especialización en Brasil en la década de los 90, las técnicas eran completamente distintas a las actuales. Incluso asegura que gran parte de lo aprendido en aquel momento quedó obsoleto frente a la velocidad de la innovación tecnológica.

En ese contexto, la inteligencia artificial comenzó a ocupar un lugar cada vez más importante dentro de la odontología moderna y Franco explicó así que hoy muchos tomógrafos y escáneres ya incorporan sistemas de IA capaces de asistir en el diagnóstico, organizar chequeos y minimizar errores humanos. Sin embargo, para el especialista, el gran horizonte de la odontología no está únicamente en los aparatos, sino en la biología y la genética, donde aparece con fuerza el concepto de odontología regenerativa.

“Más allá de los avances tecnológicos cada vez más vertiginosos, la parte humana marca la diferencia en los trabajos vinculados al plano de la salud, más que cualquier aparato. El paciente viene con ansiedad, con miedo al dolor, y ahí la empatía sigue siendo fundamental. Hay que explicar, acompañar y tratar a cada persona como uno trataría a un familiar”, apuntó.