Macarena Duarte Periodista
A sus 17 años, Nadia Ferreira, estudiante del tercer curso del Bachiller Técnico en Electrónica del Colegio Técnico Nacional (CTN), trabaja en un proyecto que busca acercar la tecnología espacial a las aulas y convertir a Paraguay en un escenario de aprendizaje e innovación. Su iniciativa, denominada ARAPY I: Estación Terrena Experimental EIK-AEP, apunta al diseño y puesta en funcionamiento de una estación capaz de establecer comunicación con satélites en órbita terrestre baja, especialmente con el futuro GuaraníSat-2.
El proyecto, desarrollado desde mediados de febrero, tiene como objetivo principal recibir, decodificar y analizar en tiempo real la telemetría satelital, es decir, los datos que permiten conocer el estado operativo y la salud de un satélite. Además, la estación podrá operar sistemas de comunicación en bandas VHF y UHF, alcanzando distancias de hasta 2.000 kilómetros.
La iniciativa lleva el sello de la especialidad de Electrónica del CTN y cuenta con el acompañamiento técnico del Ingeniero Luis Miranda Kunert, de la Agencia Espacial del Paraguay, y del técnico industrial Jorge Chaparro, de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de Asunción (FIUNA), a través del Centro de Innovación Tecnológica (CITEC) y ambas instituciones brindan sus laboratorios para el desarrollo del proyecto (SpaceLab en AEP y el laboratorio de acceso inalámbricos en CITEC).
“Es importante demostrar que los estudiantes son capaces de trabajar con tecnologías complejas, innovar y liderar proyectos de alto nivel cuando se les brinda la oportunidad. El rol de los docentes debe ser acompañar, orientar y potenciar esas capacidades”, expuso Nadia con respecto a la preponderancia del proyecto.
Asimismo, para la joven estudiante resulta importante aprovechar la próxima misión del Guaraní-Sat 2 para involucrar a más estudiantes en actividades de recepción y análisis de telemetría, diseño de estaciones terrenas y desarrollo de tecnologías espaciales. Esto permitiría que más estudiantes participen directamente en proyectos reales vinculados al espacio y adquieran experiencia práctica en telecomunicaciones.
Sobre el desarrollo del proyecto
La idea de ARAPY I nació a partir del interés de acercar la tecnología aeroespacial al ámbito educativo y de aprovechar la oportunidad que representa el próximo lanzamiento del GuaraníSat-2, el segundo nanosatélite paraguayo, previsto para el último trimestre de este año.
“ARAPY I es importante tanto para la comunidad académica como para el sector aeroespacial porque demuestra que es posible desarrollar tecnología propia y generar capacidades locales en el ámbito de las comunicaciones satelitales. Además, tiene un gran impacto educativo, ya que inspira a otros estudiantes al mostrar que proyectos de esta magnitud pueden ser impulsados desde el nivel estudiantil”, expresó Nadia.
La estación terrena experimental permitirá recibir información enviada por los satélites y procesarla en tiempo real, una herramienta clave para el seguimiento de misiones espaciales. En el caso del GuaraníSat-2, el sistema podría obtener datos sobre el estado eléctrico y operativo del satélite cuando sobrevuele territorio paraguayo.
Sin embargo, el alcance del proyecto trasciende el desafío técnico, atendiendo que Nadia cataloga la iniciativa como una oportunidad de construir una base de conocimientos que pueda ser aprovechada por futuras generaciones de estudiantes del CTN y de otras instituciones educativas.
Por su parte, tanto Miranda Kunert como Chaparro, coincidieron en que el proyecto permite acercar la tecnología espacial a estudiantes de nivel medio mediante una estación terrena de bajo costo capaz de comunicarse con el satélite paraguayo GuaraníSat-2.
“Más allá del desarrollo tecnológico, la iniciativa busca formar capacidades nacionales en telecomunicaciones, electrónica, programación y operaciones satelitales, creando oportunidades para que los jóvenes participen activamente en actividades espaciales reales”, puntualizaron.
Alcances del proyecto
Además de adquirir experiencia práctica en el campo aeroespacial, ARAPY I busca fortalecer las capacidades nacionales en telecomunicaciones y comunicación satelital, áreas estratégicas para el desarrollo científico y tecnológico del país. La propuesta también pretende incentivar el interés de los jóvenes por carreras vinculadas a la ingeniería y las ciencias aplicadas.
En ese sentido, el Ingeniero Miranda Kunert y el técnico industrial Chaparro subrayaron que este tipo de proyectos tiene un efecto multiplicador, ya que fortalece el ecosistema espacial paraguayo desde su base más importante: el capital humano.
Remarcaron así que al brindar experiencias prácticas de contacto con tecnología espacial, se fomenta el interés por las carreras STEM y se contribuye a la formación de la próxima generación de científicos, ingenieros y técnicos que liderarán el desarrollo aeroespacial del Paraguay.
“ARAPY I inspira a otros estudiantes al mostrar que proyectos de esta magnitud pueden ser impulsados desde el nivel estudiantil y llegar hasta el espacio. También ayuda a visibilizar que existen muchos jóvenes interesados en la ciencia, la tecnología y la exploración espacial; muchas veces solo necesitamos oportunidades, apoyo y espacios donde desarrollar esas capacidades”, sostuvo a su vez Nadia.
Desafíos pendientes
Los asesores de Nadia reconocieron los importantes avances en materia aeroespacial que ha demostrado desarrollar Paraguay. Sin embargo, también hicieron hincapié en los desafíos que siguen pendientes a nivel país, mencionando la necesidad de incrementar la inversión en investigación, fortalecer la infraestructura tecnológica nacional y ampliar los programas de educación y capacitación especializados en ciencias e ingeniería espacial.
Así también, manifestaron que resulta fundamental consolidar una articulación más estrecha entre el sector público, las universidades, los centros de investigación y la industria privada. “El desarrollo espacial es una actividad multidisciplinaria que requiere visión de largo plazo, continuidad institucional y generación permanente de talento”, observaron los expertos.
Por otra parte, la presentación oficial de ARAPY I está prevista para la próxima edición de la Expotecnia del CTN, tradicionalmente realizada durante la primera semana de septiembre, aunque el equipo no descarta adelantar su exhibición si el desarrollo técnico avanza según lo previsto.
Para Nadia Ferreira, ahora el siguiente paso debería ser compartir el conocimiento adquirido y enseñar cómo desarrollar y replicar este tipo de proyectos en otras instituciones educativas. De esta manera, a decir de Nadia, cada vez más estudiantes podrían acceder a experiencias prácticas relacionadas con las comunicaciones satelitales y el sector aeroespacial.