Paraguay busca dar un salto desde su tradicional perfil agroexportador hacia una nueva economía basada en la tecnología, los centros de datos y la inteligencia artificial. La apuesta se apoya en uno de sus principales activos estratégicos: la abundancia de energía renovable y competitiva, un recurso que comienza a captar la atención de compañías tecnológicas globales interesadas en instalar infraestructura de alto rendimiento en el país.
En ese contexto, la compañía HIVE Digital Technologies avanza con el desarrollo de un centro de datos en Valenzuela y proyecta a Paraguay como un futuro exportador de conocimiento e inteligencia. La empresa ya utiliza parte de su infraestructura para aplicaciones vinculadas a Bitcoin y está migrando progresivamente hacia servicios de inteligencia artificial y computación de alto rendimiento.
“Estamos utilizando la energía limpia que se genera en Paraguay para transformarla en inteligencia que contribuya a un mundo mejor”, afirmó el ingeniero Gabriel Lamas, presidente de HIVE en Paraguay. El ejecutivo sostuvo que la inteligencia artificial “representa herramientas que ayudan a mejorar la condición humana” y destacó sus aplicaciones en áreas como la ciencia y la medicina.
Lamas señaló que el país reúne condiciones excepcionales para el desarrollo de esta industria. “Paraguay es muy atractivo por la abundancia de energía disponible, pero también por su capital humano. Nos sorprendió la calidad de las personas que trabajan con nosotros: son jóvenes, comprometidas y apasionadas por esta industria”, aseguró. También destacó el esquema tributario competitivo y la juventud de la población paraguaya, con una edad promedio cercana a los 27 años.
Una oportunidad histórica
Por su parte, el ministro de Industria y Comercio, Marco Riquelme, sostuvo que el país se encuentra ante una oportunidad histórica de monetizar su excedente energético y convertirlo en infraestructura tecnológica. “Paraguay puede convertirse en un país desde donde se exporte inteligencia. Vamos a utilizar la energía que tenemos, procesarla en el país con el capital humano que estamos formando y, finalmente, exportar inteligencia al mundo”, afirmó.
El ministro comparó el potencial paraguayo con el proceso de transformación vivido por Texas en los últimos años, donde la disponibilidad de energía impulsó la llegada de grandes inversiones tecnológicas. “Desde Silicon Valley están viendo en Paraguay una historia similar a la que ocurrió en Texas y quieren estar presentes porque saben lo que puede ocurrir”, señaló.
No obstante, ambos coincidieron en que el desafío inmediato pasa por fortalecer la infraestructura de telecomunicaciones y conectividad. “Por un lado entra energía y por el otro sale información. Para que eso funcione necesitamos una infraestructura eléctrica sólida, pero también una autopista de datos sofisticada”, explicó Lamas.
La visión de largo plazo es ambiciosa: consolidar a Paraguay como el principal hub tecnológico de la región y convertir la energía renovable en un nuevo producto de exportación, esta vez no en forma de electricidad, sino de datos, conocimiento e inteligencia artificial.