Paraguay capta el interés del capital inmobiliario español
Con reglas claras, fiscalidad del 10% y demanda habitacional en expansión, Paraguay surge como un destino emergente para inversores españoles

Paraguay aparece en el radar del capital inmobiliario español como una alternativa pragmática y previsible al continente europeo, donde hay mayores cargas impositivas y presión regulatoria. En los últimos meses, esa tendencia dejó de ser teórica para transformarse en operaciones concretas.

Quique Escrivá, CEO de PSI Levante, inversor inmobiliario y divulgador financiero con fuerte presencia en España, explica que en los últimos meses se concretaron centenares de operaciones inmobiliarias en Paraguay por parte de inversores españoles que buscaban “seguridad jurídica, buena rentabilidad y una fiscalidad razonable”

Lejos de perfiles especulativos, se trata de personas que buscan proteger y hacer crecer su patrimonio con información clara y acompañamiento profesional.

Fiscalidad baja y previsibilidad: la ventaja competitiva paraguaya

Uno de los factores que más peso tiene en la decisión de inversión es la previsibilidad. Paraguay ofrece un esquema simple y competitivo que consiste en una carga impositiva del 10% tanto para personas físicas como jurídicas, legislación clara y costos de entrada sensiblemente más bajos que en mercados europeos.

Desde la mirada del inversor extranjero, esa combinación reduce el riesgo y facilita la planificación de largo plazo. Escrivá resume el atractivo con una lógica directa: el inversor “sabe desde el primer día cuánto va a ganar y cuánto va a pagar, sin sorpresas”. Con alta volatilidad normativa en muchas partes del mundo, esa certeza se convierte en un activo estratégico.

Demanda real y crecimiento urbano sostenido

El interés no se explica solo por la fiscalidad. Paraguay presenta fundamentos demográficos y económicos que sostienen la demanda inmobiliaria. Con una población joven y una pirámide poblacional aún sana, el país enfrenta una necesidad estructural de vivienda, especialmente en zonas urbanas.

El desarrollo inmobiliario acompaña ese proceso. El sector atraviesa una etapa de crecimiento ordenado, con proyectos cada vez más profesionales y enfocados en demanda real. La estrategia de inversión que predomina entre los compradores españoles apunta a viviendas de obra nueva, bien ubicadas, con alta demanda de alquiler y gestión totalmente delegada, un formato que reduce fricciones operativas y facilita la inversión a distancia.

Quique Escrivá, CEO de PSI Levante

Asunción como puerta de entrada al mercado

Dentro del mapa inmobiliario local, Asunción y Gran Asunción concentran el mayor potencial. Allí se combinan actividad económica, crecimiento urbano, demanda sostenida de alquiler y llegada de inversión extranjera. Para perfiles que priorizan liquidez, estabilidad y profundidad de mercado, la capital se consolida como el punto natural de entrada al país.

Este foco urbano responde a una lógica conservadora, con activos que generan flujo hoy y que se revalorizan de manera gradual con el crecimiento económico, sin depender de ciclos especulativos. La apuesta es por proyectos residenciales orientados a la clase media, donde la rotación y la ocupación sostienen la rentabilidad.

De mercado desconocido a destino en radar

La percepción de Paraguay entre los inversores españoles cambió de forma acelerada. Hace pocos años era un mercado poco conocido; hoy, comienza a instalarse como una alternativa concreta frente a Europa y otros países de la región. La combinación de precios accesibles, facilidad de alquiler y baja carga impositiva actúa como catalizador del interés.

Aun así, el proceso está en una fase inicial. El principal desafío no pasa por barreras estructurales, sino por profundizar la divulgación internacional, fortalecer la profesionalización del sector y ampliar la educación financiera para el inversor extranjero. En ese camino, la articulación entre actores públicos y privados aparece como un factor clave.

La experiencia de operadores que trabajan con inversores internacionales refleja un clima favorable. La apertura institucional, el acompañamiento de desarrolladores locales y la actitud proinversión del país contribuyen a construir confianza. Más allá de los números, ese intangible termina siendo determinante en decisiones de largo plazo.