Alula Hotel desembarca en Encarnación con un objetivo claro: transformar la experiencia de hospedaje en la ciudad. Su Gerente General, Matías Sebastián Schultheis, define la propuesta como "lujo silencioso", un concepto centrado en la calidad, el confort y el trato humano.
"Nuestro hotel es más que un lugar para quedarse; es un espacio donde cada huésped es, ante todo, un invitado", afirmó el ejecutivo.
El establecimiento cuenta con 36 habitaciones, todas con vistas panorámicas al río Paraná gracias a su ubicación privilegiada dentro del Costanera Shopping. La experiencia se completa con servicios gastronómicos a cargo de Sushi Club y un rooftop diseñado como punto de encuentro.
Un turismo en transformación
Para Schultheis, Encarnación atraviesa un crecimiento acelerado como destino turístico, impulsado por eventos deportivos internacionales y una agenda que se extiende durante todo el año.
Destacó que la ciudad "ha logrado consolidarse como un destino que va mucho más allá del Carnaval", en referencia al impacto del Rally Mundial y del Ironman.
En este contexto, Alula busca atraer a un público exigente: turistas regionales, viajeros corporativos y familias que priorizan comodidad, diseño y experiencias auténticas.
Identidad local y desarrollo económico
El hotel incorpora elementos de la cultura paraguaya de manera moderna, con mobiliario y piezas artísticas producidas en el país. Además, apuesta a generar un impacto positivo en la economía local mediante empleos directos, proveedores nacionales y un derrame hacia otros sectores.
"En definitiva, buscamos ser un motor de desarrollo que contribuya a posicionar a Encarnación como un destino de referencia en la región", mencionó Schultheis.
Alula planea alianzas con operadores turísticos, campañas de marketing regional y experiencias personalizadas como eje de fidelización. También proyecta la construcción de una piscina en la terraza, que será la más alta de la ciudad.
A mediano plazo, la empresa visualiza convertir a Alula en una cadena hotelera, manteniendo como premisa que el verdadero lujo proviene del trato humano y la atención al detalle.