Macarena Duarte Periodista
El pasado sábado se sacudió el tablero internacional, cuando en el conflicto del Medio Oriente (entre Israel e Irán) se sumó un nuevo actor: Estados Unidos. El Gobierno norteamericano atacó tres bases nucleares iraníes, entre ellas Fordo, Natanz e Isfahán, marcando una acción sin precedentes que inicialmente impactó en el precio del crudo, con el West Texas Intermediate (WTI) alcanzando los US$ 78,71 con un aumento en más del 4%.
Al mediodía del lunes, el conflicto geopolítico registró una nueva escalada, cuando el país persa respondió a la nación norteamericana con ataques a su base militar en Qatar, Al Udeid. Esto generó un giro en cuanto a los impactos económicos, pues el precio del crudo se desplomó y el WTI se ubicó con un precio de US$ 70,90, con una reducción del 2,94%.
No obstante, en horas de la noche, el Presidente de EE.UU. anunció un acuerdo de alto al fuego entre Israel e Irán. Si bien ambas naciones han confirmado dicha medida, del mismo modo han asegurado que seguirán a la defensiva ante cualquier probable violación del acuerdo; con esto el crudo WTI volvió a desplomarse, arrancando el martes en un US$ 65.56 por barril.
Alcances del conflicto
"La verdadera guerra ya comenzó el sábado pasado, con la intervención directa de los EE.UU. A partir de ese hecho, el conflicto regional pasó a ser internacional, la respuesta de Irán fue un nuevo ataque y las prevenciones del ayatolá Ali Jamenei de que la guerra continuará y será prolongada; lo que busca Trump terminar mañana, no se va a cumplir por la serie de amenazas", observó el experto en relaciones internacionales, Mario Paz Castaing.
Por su parte, Germán Rojas, manifestó desde su experiencia como diplomático que aún resulta prematuro elaborar una evaluación del impacto que verdaderamente ocurrirá a partir del primer episodio registrado el fin de semana. No obstante, la reacción inmediata de las distribuidoras locales de combustible ha sido un reajuste en sus precios, pese a la reducción en los valores internacionales del crudo.
"Inmediatamente lo que se genera es un escenario distinto del que existía antes de estos hechos. Con el ataque de EE.UU. se evitó la continuidad de las plantas nucleares iraníes y consecuentemente el país persa empezó a responder enfocándose, por ahora, en las bases militares estadounidenses ubicadas en la zona; luego se verá si la situación quedará allí, habrá otra escalada o las tratativas diplomáticas logran generar soluciones al conflicto", expresó.
Reservas del crudo
Atendiendo los datos del Banco Mundial a 2022, los países con mayores reservas probadas de petróleo son 15. La nación que lidera la lista es Venezuela, con 304 mil millones de barriles, le sigue Arabia Saudita con 298 mil millones de barriles, Canadá con 168 mil millones y en cuarto lugar se ubica Irán con 158 mil millones.
Con respecto a la situación en torno al crudo, debe tenerse en cuenta una nueva disposición del parlamento iraní, el cual aprobó el cierre del estrecho de Ormuz (aunque el Gobierno persa aún no ha efectuado dicho aspecto). Se trata de uno de los pasos marítimos más importantes y estratégicos del mundo porque comunica tres ejes como el petróleo, el gas y el comercio internacional, en porcentajes que van del 30% al 15% en cada uno de los mencionados ítems, a decir de Paz Castaing.
Alrededor de una quinta parte del consumo mundial de petróleo pasa por el estrecho de Ormuz y la ruta conecta a los productores de crudo de Medio Oriente con mercados clave en las regiones de Asia Pacífico, Europa y América del Norte. De ejecutarse la aprobación del parlamento iraní, representará un daño fundamental, de acuerdo con Paz Castaing, porque "se estrangulará la economía del mundo".
Esto, continuó el especialista, incluso afectará a aliados estratégicos de Irán, como en el caso de China, pues un 50% del petróleo que consume dicho país asiático pasa por el estrecho de Ormuz. Esto sin mencionar cómo la medida también afectaría a los países del Golfo, cuyas economías dependen en gran medida de las exportaciones de energía.
La posición de Paraguay
Paz Castaing recordó que Paraguay y Bolivia son los países que más dependen de la apertura y la cooperación internacional, por su carencia de litoral marítimo. Un bloqueo, como consecuencia del conflicto en el Medio Oriente, impactaría a mediano y largo plazo, lo cual ya se está notando en el país con el aumento entre G. 700 y G. 800 por litro en determinados emblemas privados.
Así, el diésel común pasó de G. 6.920 a G. 7.620 por litro y el premium de G. 8.720 a G. 9.570. En el caso de las naftas, la de 88 octanos aumentó de G. 5.860 a G. 6.560; la de 93 octanos, de G. 6.360 a G. 7.060; y la de 97 octanos, de G. 7.710 a G. 8.560 por litro. En el caso de Petropar, los precios aún se mantienen.
"Daños directos e indirectos van a llegar, más aún en este mundo globalizado e hiperconectado. Al respecto, un gobernante pragmático debería tratar de no alinearse tanto, lo cual hacemos quizá por razones históricas o estrategias internas, pero si no mantenemos una dosis de pragmatismo nos puede costar muy caro", expresó el experto en relaciones internacionales.
Con respecto a la necesidad de seguir esas líneas, el especialista hizo referencia a la apertura diplomática. Esto implicaría, por ejemplo, construir puentes de relaciones con China o empezar a analizar el contacto con otros países como Vietnam; si bien la apertura se desarrolla desde el Ministerio de Industria y Comercio (MIC), el analista consideró que se podría llegar a otro nivel con un acercamiento más diplomático.
Paz Castaing analizó que estas acciones permitirían impulsar oportunidades para Paraguay en medio del caos geopolítico, atendiendo que el país se destaca por ser proveedor de alimentos. El mundo en guerra y en turbulencia va a requerir de dichos productos y, a decir del especialista, la nación podría responder a esas necesidades con mucha solvencia.